HOMBRES POR LA IGUALDAD
EXCMO. AYUNTAMIENTO DE JEREZ        DELEGACION DE SALUD Y GENERO
“Un plan para hombres”
El Ayuntamiento de Jerez, a través de la delegación de Salud y Género, ha puesto en marcha el programa “Hombres por la igualdad”, que coordina José Ángel Lozoya. Es un proyecto que ha tardado años en madurar dentro de las dependencias municipales y que ahora toma forma en parte gracias a la colaboración de las restantes delegaciones. Los medios de comunicación lo ven como algo novedoso, y la sociedad jerezana parece estar de acuerdo en que es necesario cambiar según qué actitudes sobre géneros.
Desiré Vidal
Revista Consistorio
Diciembre 1999


El programa ‘‘Hombres por la igualdad’’ es una especie de recién nacido que lleva, sin embargo, largo tiempo gestándose. Se intuyeron sus márgenes desde la delegación de Bienestar Social y ahora finalmente verá la luz dentro de Salud y Género, delegación igualmente primeriza, dirigida por Antonia Asencio. El Gobierno Municipal está dispuesto a colaborar en todo lo necesario para que estas ideas, pioneras en España, conformen un nuevo modelo de hombre, alejado de conductas radicales e intolerantes. La razón de ser de este programa es la igualdad como derecho y obligación, sea cual sea el género. Se trata de combatir estereotipos, hablar de sensibilidad y, por supuesto, de tareas domesticas.

José Angel Lozoya, educador sexual con amplia experiencia formativa, es el encargado de llevar a buen puerto este programa. Para ello, su labor no se ciñe sólo a charlas en colegios, reuniones entre hombres o programas específicos para géneros. Su intención es que sea algo que esté presente en el mayor número de delegaciones posibles, a través de los programas de diversa índole que éstas desarrollan. Los proyectos de Salud y Género para el 2000 son muchos. Entre ellos, se ha programado la realización de un seminario permanente con el mismo nombre que la delegación que dirige Antonia Asencio, y en el que los conferenciantes serán mujeres y hombres de cierto re-conocimiento social que hablarán sobre temas relacionadas con el programa de hombres.

Otra de las iniciativas que José Ángel tiene programa-das es desarrollar el curso que ya ha realizado con éxito por otros puntos de la región, titulado “Hombre, mujer y vida cotidiana”, dirigido a parejas, en el que ambos analizarán los mi-cromachismos. El trabajo realizado durante estos primeros me-ses demuestra la existencia de una importante demanda de hombres interesados en el programa. “Principalmente -explica José Ángel- son tres los perfiles de los interesados. En primer lugar, tendríamos a los colectivos vecinales o asociaciones de distinto carácter. Un segundo sector sería el constituido por mujeres interesadas en que sus maridos participen en el pro-grama, y en tercer lugar los hombres, de todas las edades, que llaman por su cuenta”. El coordinador del programa explica que estos últimos suelen superar los 30 años y tienen al menos una licenciatura.

El primero de los talleres, cuya puesta en marcha está prevista para enero, recibe el nombre, un tanto provisional, de “Análisis crítico de los modelos masculinos tradicionales”. Su finalidad es, según su promotor, “consolidar un movimiento autónomo de hombres por la igualdad en Jerez”. Los grupos que participarán en esta experiencia serán reducidos, con un número de miembros de entre seis a diez, doce hombres, y se cerrarán una vez se haya conseguido cierto clima de intimidad. El formato de las reuniones lo elegirán los participantes.



“EL HOMBRE ES UN MODELO POR OPOSICION”

Pregunta: Entre tantos hombres reunidos, ¿no acabarán hablando de los temas de siempre?
Respuesta: Desde luego, queda terminantemente prohibido hablar de fútbol, política, y sobre todo de mujeres, en el sentido que puedes imaginar. También quedarán fuera de lugar posibles posturas teorizantes sobre los temas que se traten. Aquí se vendrá a hablar de experiencias personales, de sensaciones propias, con ejemplos reales. Cosa distinta es que, a medida que crezca la confidencialidad del grupo, se puedan emitir opiniones.

P: ¿Por qué entonces grupos exclusivamente masculinos?
R.: Si hay una mujer delante, los hombres hablan de un modo totalmente distinto. Está demostrado que en estas circunstancias se da una pérdida importante de sinceridad.

P: ¿Podría describirnos al “hombre ideal”?
R.: Es más fácil de lo que parece. El “hombre ideal” es el contrario del típico maltratador. Maltratador en la medida en que éste considere a la mujer como propiedad, y se crea con derechos sobre su persona. Un hombre igualitario es el que, del mismo modo que comparte las tareas domésticas, exige a su pareja, llegado el momento, el reparto de responsabilidades de otro tipo, como pueden ser las económicas. El hombre ideal es el que intuye la necesidad de cambiar y está dispuesto a ser autocrítico y a obrar en consecuencia.

P.: Usted ha dicho antes, durante la entrevista, que el hombre es un modelo por oposición. ¿A qué se refiere exactamente?
R.: Ser hombre es no ser ni mujer, ni homosexual, en la sociedad radical en que vivimos. Los comportamientos se trazan desde la infancia, cuando a un niño le obligamos a jugar con unos determinados juguetes o a adoptar determinadas conductas “típicamente masculinas”, que es lo mismo que decir, “antifemeninas”. En realidad, ser hombre es una situación biológica que no tiene nada que ver con lo que uno desarrolle después del modelo establecido.