HOMBRES POR LA IGUALDAD
EXCMO. AYUNTAMIENTO DE JEREZ   DELEGACION DE SALUD Y GENERO

Antoni Vives Tribó  (14/01/72)

FORMACIÓN

EXPERIENCIA LABORAL

1991/1998 Educador en Centros Residenciales de Acción Educativa para menores. (Generalitat de Catalunya)

1998-2001 (act)

RESUMEN DE LA INTERVENCIÓN

Breve presentación de quienes somos, que hacemos, de donde venimos etc...Especial interés en el hecho de que el trabajo con hombres se ha hecho necesario a partir de que hemos atendido a las esposas de los mismos.

Partiendo del título de la mesa (Masculinidad y Violencia), nos centramos en como es la vivencia de los hombres que atendemos y como observamos ese enlace entre los dos conceptos.

Nos vamos a referir a habilidades emocionales, adquisición de las mismas y como el déficit en ese aspecto y la trasmisión de roles y valores de género, llevan al individuo a resolver las dificultades con violencia.

Asimismo, haremos una reflexión de nuestra tarea, de cual es nuestra actitud ante el usuario del servicio y de los cambios que observamos con la intervención en la familia.

 

Trascripción literal de la Ponencia expuesta en las Jornadas sobre la Condición Masculina

Gracias por la invitación de la entidad organizadora de estas jornadas.

Yo quería explicar dos aspectos, el primero es el entorno en el que estamos trabajando, que son los hombres que se encuentran en situación de violencia familiar y el segundo aspecto, pues entrar un poco más en el trabajo que estamos realizando, y los resultados o los datos que estamos sacando a partir del trabajo con estos hombres.

Yo vengo de Gerona y puedo hablar que hay un cierto privilegio a la hora de trabajar ahí, en el sentido de que las Instituciones están protocolizadas o están de alguna manera coordinadas. En un principio se creó un documento que era un protocolo de actuación que incluso los técnicos pensamos a ver hasta dónde llegaría eso, si era sólo un documento o que habría una aplicación real del tema. Desde el año 98 existe este protocolo, y tres años después podemos decir que hace falta reformarlo, pero que también durante este tiempo ha servido como fuente de información de los diferentes servicios, tanto sanitarios, específicos, incluso organismos políticos, como punto de información mutua, es decir saber que hace cada persona que atiende temas de violencia doméstica y por tanto evitar que la mujer tenga que hacer verdaderas giras antes de llegar a un servicio y que ella pueda sentirse ahí con la atención que requiere, y por otra parte ha servido también como herramienta de garantizar la calidad del servicio, el hecho de que sea una ciudad pequeña, que los profesionales siempre somos los mismos, pues nos da un nivel de confianza relativo para cuestionarnos muchas veces el porqué tú has hecho esto o porqué yo he hecho lo otro, de alguna manera es como un poco casero, pero garantiza la calidad.

El objetivo de protocolo era optimizar el trabajo en cada una de las intervenciones. Pensamos que eso se ha conseguido, evidentemente hay déficit, pero superarlos es lo que hay que conseguir ahora.

Como decimos, el objetivo era optimizar los diferentes servicios y el conocimiento de los diferentes profesionales en la intervención con las personas. Esto se intenta hacer tanto en la fase de atención como en la de intervención y seguimiento y se ha traducido en lo que os comentaba, en garantizar una mínima coherencia en el trabajo tanto con mujeres como con hombres. De alguna manera este protocolo se ha traducido en diferentes tipologías de servicios, diríamos que tenemos primeramente los recursos jurídico-legales. En el Colegio de Abogados se creó una comisión específica de violencia doméstica y un turno de oficio también para casos de violencia doméstica, y por otro lado, los juzgados cuentan con el servicio de atención a la víctima, que son dos personas muy bien formadas y muy motivadas en el trabajo y que actúan como fuente de información, tanto a nivel legal, como a nivel de los diferentes servicios que existen.

Por otra parte, a nivel de recursos policiales, la policía autonómica hace mucho tiempo que tiene una unidad específica de trabajo con casos de violencia doméstica que en un principio consistía en informar a la mujer de los servicios existentes y además realizaban un seguimiento telefónico en el que aparte de interesarse por cómo estaba la mujer, ésta tenía la percepción de no estar sola y además, que la compañía que tenía era policial, con lo cual también se sentía como menos aislada, menos indefensa. Desde hace algunos meses, se está haciendo el mismo trabajo con el agresor. Se le informa y ofrece el servicio y se hace un seguimiento acerca de cómo va funcionando este hombre, tanto si va al servicio como si no, de hecho el resultado está siendo espectacular, ya que en cuatro meses, han llegado como 16 ó 17 casos derivados de la policía autonómica.

Por otra parte tenemos servicios que se dedican a temas de detección, información y derivación. Este trabajo lo están realizando los servicios sociales de atención primaria, tanto desde el trabajo genérico de la asistente social, como en algunos puntos concretos hay servicios específicos de atención a la mujer, como pueden ser casos de abandono, divorcio, de maltrato. Éstos, son servicios específicos de asesoramiento y un servicio de atención integral.

Y por último tenemos el servicio que el IRES (que es de donde vengo yo, el Instituto de Reinserción Social) está gestionando y llevando a cabo. La historia empezó con la casa de acogida en el año 98 y allí ya empezamos a plantearnos que si el espectro de los casos de violencia doméstica y de maltrato era muy amplio, lo que no podíamos era pensar que todas las mujeres que vivían en una situación de violencia doméstica tenían que ir a una casa de acogida, ni todas tenían que ir a un servicio terapéutico, es decir, cada una tendría su demanda y por tanto habría que intentar diversificar la oferta del servicio para favorecer el acceso y a no excluir diferentes demandas. Además de la casa de acogida, hay un par de pisos con soporte, son pisos de continuación para mujeres de la casa que puedan necesitar un tiempo más y además el objetivo es que sea un puente, un puente entre la casa de acogida, que quizá es un entorno como mas protegido, con una educadora las 24 horas, con más mujeres, con un seguimiento diario, plan de trabajo etc..., mientras que los pisos puente la mujer debe tener un recurso económico, tiene un soporte puntual de una educadora o una técnica, pero por ejemplo su tema económico a nivel de comida, de ropa de los niños, de gestión de los colegios, etc, pues tiene que empezar a responsabilizarse de su entorno y sus dificultades más próximas.

Por otra parte están los servicios a nivel terapéutico, a nivel ambulatorio, en el que tenemos el servicio de atención psicológica a la mujer donde se atiende a señoras, no de la casa de acogida, sino cualquier señora que venga a decir que se siente maltratada, agredida y que quiere un asesoramiento, un tratamiento, un soporte.

Paralelamente a este servicio, está el servicio de atención a los hombres que es un espacio donde se trabaja con el hombre maltratador, agresor. Es un servicio de atención al hombre que se encuentra en situación de violencia doméstica y que no olvidamos que en casi el 100% de los casos es el causante de esta violencia doméstica, pero que por otra parte pensamos que hay que trabajar con él y ahora os explicaré por qué.

Otro servicio del IRES es el servicio integral de atención a la mujer, que está localizado en el Ayuntamiento de Salt, una población adyacente a Gerona, que es el servicio específico dentro de servicios sociales.

¿Y porqué el IRES trabaja con hombres? Ya incluso en el proyecto de la casa empezamos a apuntar la idea de poder trabajar con ellos. Pensamos que es parte fundamental, que es la raíz del problema y no entendemos un trabajo desde un nivel superior sin tocar los cimientos. Nos es muy difícil entender una calidad de servicios sin llegar a ese fondo. Vemos que muchísimas mujeres tanto de la casa como del servicio de atención psicológica, salen de la casa y vuelven con el marido. Muchísimas mujeres no abandonan nunca la situación, hay  muchas mujeres que no denuncian y además de no denunciar, no se plantean marcharse. Yo no voy a decir porcentajes porque pienso que es suficientemente importante como para que se tenga este tema en cuenta.

Y los hombres, en caso de que podamos hacer un trabajo bueno con la mujer para que ella logre su autonomía, logre rehacerse como persona, pues tenemos un hombre. Tenemos un señor circulando por ahí que entre otros problemas es afectivo-dependiente y que en cuestión de días, semanas, meses, va a tener una nueva pareja, y este hombre necesita una nueva pareja para ejercer su poder nuevamente y trabajar para ejercer su rol de hombre. La contrapartida es muy complicada, este hombre va a buscar una nueva pareja y si no hay un trabajo con él, va a comportarse igual que con la anterior, que con la anterior y con la anterior.....

Por otra parte, tenemos a los chavales y a las chavalas que viven en esta situación y que están haciendo un aprendizaje de los roles. El 100% de los casos que hemos atendido, han sido chavales maltratados, o sea que han vivido situación de maltrato, por lo que pensamos que algo ha tenido que ver, entonces, trabajar con estos hombres garantiza o al menos posibilita o da la posibilidad de que los chavales adquieran roles con elementos nuevos, tanto los niños como las niñas.

Por otra parte, pienso que el hombre tiene que asumir la responsabilidad de la situación que ha provocado, no me voy a meter si tiene que entrar flagelándose y diciendo mea culpa, mea culpa, pero sí que pienso que tiene que haber una responsabilización y esa responsabilización puede requerir un trabajo personal y creo que sin una ayuda terapéutica, ayuda mutua, externa, ese cambio no se va a producir, porque estamos hablando de educación y de vida emocional y de construir identidad masculina, por tanto eso tú lo haces con el entorno y no lo haces como un trabajo personal cerrándote en una isla haber qué te pasa.

Por otra parte, estamos encontrando de común en los casos, porque hablar de perfil o de tipología lo encuentro un poco cerrado, pero lo que estamos encontrando son hombres con unos antecedentes biográficos marcados por el patriarcado, evidentemente, marcados por una situación de imposición de poder por parte del hombre, por una responsabilidad masculina que significa soy el responsable económico, soy el responsable sexual, soy el responsable en la educación de mis hijos, que no los veo nunca, pero soy el responsable y el hecho de vivir en una situación así, pues les ha cerrado las posibilidades de evolucionar, emocionalmente hablando, que es de lo que se ha hablado aquí en estos días y no se sí hay que entrar más en el tema, pero el hecho de no tener ciertas habilidades a nivel de emoción, te va a castrar a nivel relacional después porque no vas a saber cómo afrontar muchísimas de las situaciones y puedes ser un fabricante de tornillos estupendo, pero como los tornillos no hablan, pues esa habilidad ahí no la necesitas, pero sí la necesitas con la familia o con los amigos, pero como los amigos están igual que tú, pues tampoco ahí hay problema. El hecho de tener que asumir y cumplir un papel de hombre, cuando ves que en la mitad de las situaciones no llegas, creas una frustración fuerte, pero ante todo eres hombre, y como eres hombre no eres débil, no muestras que eres débil, por tanto vamos a construirnos paredes y vamos a agredir para que nadie se acerque a nuestras paredes y a nuestra (perdonar la expresión) “mierda interna”. Y eso es lo que nos estamos encontrando en casi todos los casos, en casi todos y cuando digo “todos los casos vienen de entornos familiares con agresión” no me refiero a que siempre hubiera agresión física, estamos atendiendo un caso que como no quiso ser payés como su padre, no lo ha visto nunca más y no lo va a volver a ver porque se ha muerto, pero además no lo ha visto nunca más, entonces, esa agresión ¿la podemos llamar agresión? No sé si es normal, porque también decir si es normal o no, es un poco complicado.

Explicación de las transparencias. (estadísticas del trabajo desarrollado)

Sólo un apunte y es que en Gerona y desde el IRES estamos luchando porque vemos todavía déficit. Un déficit que tenemos en la zona es un tema de programa de urgencia, es decir, como la mujer se encuentra en una situación de violencia muy grave, poco grave, como sea, en fin de semana, lo tiene bastante crudo para ser atendida, para tener un soporte, etc.

Por otra parte, estamos intentando realizar programas con menores porque pensamos que es muy básico y el hecho de trabajar con hombres que vemos que todos proceden de unos entornos familiares desestructurados, aún nos da más justificación para trabajar con los chavales.

Programas preventivos, que pensamos que son muy necesarios y estando aquí, nos coge mucha envidia de los andaluces porque militan más que nosotros y tienen grupos de reflexión, de trabajo y eso también nos da envidia.

Por último, invitar a la gente que está aquí y a los que podáis explicar el tema desde una perspectiva global, a realizar una intervención integral en las familias que se encuentran en una situación de violencia familiar, porque pensamos que eso es intervenir en el problema, que no caigamos en el error de desplazarlo.

Gracias.