HOMBRES POR LA IGUALDAD
EXCMO. AYUNTAMIENTO DE JEREZ    DELEGACIÓN DE IGUALDAD Y SALUD

 

INFORME ESPADA-2005

REDES DE HOMBRES ANTE LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN ESPAÑA: SITUACIÓN Y PERSPECTIVAS,

por José María Espada Calpe

Heterodoxia: Red de Hombres Profeministas 
Ponencia en el “Congreso sobre Violencia contra las Mujeres”  

Organizado: Ayuntamiento Vitoria-Gasteiz, Emakunde, Dip. Foral de Araba. Octubre 2005.

  

     1. Introducción. 

     2. La problemática relación del movimiento de hombres con la violencia de género.

3. Nuevos actores y formas de acción en torno a la violencia de género.

4. Buenas prácticas: Experiencias recientes de hombres contra la violencia de género.

5. Los enlaces.

  1. Introducción.

En el primer lustro del tercer milenio, estamos asistiendo en España a una nueva situación en el movimiento profeminista. Ha sido tal el éxito de las organizaciones feministas en lanzar la violencia de género al primer plano de las agendas políticas, que las organizaciones de hombres han encontrado aquí una instrumento de legitimación y una vía para iniciar una mayor visibilidad pública. Dentro de la amalgama de organizaciones, talleres, congresos y programas institucionales, han aparecido con fuerza nuevos actores y nuevas formas de acción mucho más públicas que los tradicionales grupos de hombres de toma de conciencia, las redes y los encuentros, promovidos por destacados activistas -generalmente profesionales liberales-, que han venido liderando el profeminismo desde los 80.

En los 80, el grueso de los activistas dedicaron una gran atención a los procesos de reflexión personal/grupal, y al escrutinio personal de las formas mediante las que los hombres reproducimos el heterosexismo en la vida cotidiana, y sus consecuencias tanto para nosotros como para otros hombres y mujeres. Esto dio lugar a un movimiento minoritario, de carácter  privado, con un alto nivel formativo y reflexivo, pero claramente aliado del feminismo. En los 90 se multiplicaron el número de experiencias de grupos de hombres y se inició una mayor visibilidad vinculada a la celebración de Congresos, Reuniones y Encuentros Nacionales. Muchos jóvenes provenientes del mundo asociativo alternativo, de la sexología, de la educación social y de calle, o del movimiento universitario se unieron a los antiguos activistas.

A finales de los 90 ha sido cuando el feminismo ha comenzado a aceptar la necesidad de intervenir con hombres como medio para producir un cambio más efectivo en la relaciones de poder entre hombres y mujeres. Es entonces cuando algunos hombres se han sentido justificados y alentados para lanzarse a ciertos tipos de acción pública que les han otorgado un nuevo y controvertido protagonismo. Aparecen así asociaciones legalizadas, en muchos casos mixtas, con la intención de realizar una actividad pública más allá de la toma de conciencia y los grupos de reflexión; aparecen programas institucionales de Áreas de Igualdad de Administraciones locales dedicados a intervenir con hombres; también Foros de debate y Redes Profeminismo en Internet; Grupos de Hombres on-line; Campañas de apoyo a las reivindicaciones feministas lanzadas desde grupos de hombres. Muchos de los grupos, programas institucionales, etcétera.... mantienen listas de distribución de correo electrónico.

El rechazo de la violencia de género ha amalgamado declaraciones, emblemas y manifiestos de todo el espectro político, especialmente en ciertas fechas señaladas. Personalidades y famosos han aportado, en casos por corrección política y en otros por una convicción personal real, su imagen a estas campañas. Estas manifestaciones no siempre han ido acompañadas de un análisis feminista, de un compromiso político real, ni de una alianza con las organizaciones de mujeres.

La repulsa de la violencia de género, como símbolo de alto poder significativo, se ha convertido en motivo idóneo para construir una subjetividad masculina alternativa al modelo autoritario tradicional, pero también ha servido como parapeto de algunas iniciativas de hombres igualitarios que bajo la urgencia de “hacer algo”, buscan no sólo notoriedad sino también monopolizar el espacio público, el apoyo económico de las administraciones, y la voz de los hombres Profeminismo.

La relación del movimiento de hombres con la violencia de género es ciertamente incómoda y problemática, y surgen muchos interrogantes sobre el lugar que puedan ocupar los hombres Profeminismo en la lucha contra la violencia y la discriminación de género. Nos preocupa las posiciones dentro del movimiento de hombres que tienden a ver revanchismo en la discriminación positiva en violencia contra las mujeres, pero sobretodo observamos con temor como en algunos foros de hombres igualitarios se pudieran alentar actitudes masculinas ultradefensivas y hostiles al feminismo.

2. La problemática relación del movimiento de hombres con la violencia de género.

La acción de las organizaciones feministas y la alarma social suscitada por la televisada y lamentable ola de macabros asesinatos sufridos por mujeres a manos de sus compañeros o excompañeros sentimentales, colocaron a la violencia de género en el primer plano del debate en la sociedad. Sin embargo el debate dentro del movimiento de hombres ha sido escaso, incomodo y complejo.

Tradicionalmente, los hombres interesados en la justicia de género se han sentido incómodos cuando el feminismo hablaba de los hombres como un conjunto absolutamente homogéneo, y esencialmente violento y opresor, cuando nos decían que éramos privilegiados, pero no éramos conscientes de cuáles eran nuestros privilegios; y no sólo eso, sino que además estábamos percibiendo lo negativo que resultaba ser varón y todas las dificultades emocionales y de relación que teníamos por nuestra educación.

Por ejemplo, Seidler[1] señaló que, durante años, el análisis feminista radical insistió en que los hombres no podían cambiar y que cualquiera que sugiriera lo contrario no estaba tratando con la dureza y severidad que se debe a los hombres. Este análisis implicaba que todos los hombres eran potenciales violadores y jamás se debería confiar en ellos. Así, los hombres que se presentaban como hombres diferentes, resultaban aún más sospechosos para las feministas. Parece que los hombres no podíamos escapar de un esencialismo que paradójicamente era el que habíamos utilizado para legitimar la opresión de las mujeres, gays, lesbianas, esclavos, etc.

Muchos hombres, incluso algunos afines al movimiento profeminista, muestran escasa capacidad autocrítica. Tienden a confundir que cuando se generaliza y habla de los hombres como grupo, en realidad cada hombre tiene un distinto grado de implicación en la perpetuación de la violencia y del heterosexismo. Este esencialismo con el que se ha parecido entender la relación entre los hombres y la violencia, puede y debe ser contestado. Pero muchos hombres están cayendo en la tentación de culpar a las víctimas e intentar recalcar su inocencia personal resaltando los casos de violencia conyugal de mujeres contra hombres. Esto ha llevado a intrincados debates, en foros y listas de correo, con hombres de Grupos de Hombres Separados y Divorciados, teóricamente no hostiles contra el feminismo, que sostienen un discurso de igualdad -con el que se ha querido conectar desde ciertas posiciones del movimiento de hombres español-. Claro está que muchos de estos hombres están implicados en dolorosos procesos de ruptura, y para ellos, todo aquel que se alinee con el feminismo, se está alejando de la igualdad y de una posición equilibrada, ya que se está yendo al lado opuesto del machismo, al hembrismo-feminismo (las feminazis). Así se acusa a los Profeminismo de vestir “al lobo con piel de cordero”[2].

No vamos a negar que existen mujeres que ejercen violencia psicológica y física contra hombres, pero como Rubén Gamaliel González defiende (Director del Centro de Salud Familiar de ProCare Chicago[3] y mediador en grupos para hombres “que han golpeado a sus parejas”)[4], existen diferencias fundamentales: y es quemuchos se han quejado de que ellas fueron agresivas y que iniciaron los golpes. La diferencia fundamental es que NINGUNO de los hombres que se han quejado de "mujeres maltratadoras", ha dicho que temía por su integridad física, nadie ha dicho que tenía miedo. Me parece que la mujer maltratada tiene otra experiencia. [...] La finalidad de la violencia del hombre en contra de su pareja (mujer), generalmente, es la de controlarla, imponerse sobre la ella, atemorizarla, darle una lección, dominarla, subyugarla. [...] La finalidad de la violencia de la mujer en contra de su pareja (hombre), generalmente, es la de desquitarse, tomar revancha, librarse de él, demostrar su enojo o frustración. Ningún tipo de violencia se justifica. Pero la intención también tiene importancia [...] y los efectos y casos no son iguales” Así señalaba que los hombres no sufren generalmente la vulnerabilidad que lleva a las mujeres a tener miedo, huir, buscar ayuda y salir del hogar familiar. Ellos disponen de empleo, medios económicos, una educación en la asertividad, y generalmente de una condición física superior para el ejercicio de la violencia.

Para el feminismo ha sido una ardua tarea conseguir que triunfe, en el discurso público, que la violencia que vienen sufriendo las mujeres a manos de sus compañeros sentimentales, familiares y parejas, hasta el límite del “feminicidio”; tiene su raíz en la dominación masculina y en el heterosexismo de los hombres.

Durante los años 80 y 90, las feministas hicieron hincapié en la violación como expresión de la dominación masculina, así surgieron en E.E.U.U. y Australia grupos de hombres contra las agresiones sexuales (Grupos MASA -Men Against Sexual Asault). En España, la defensa de la honra y de la integridad de las mujeres a su “cargo” (hermanas, esposas, madres) podría haber sido motivo para una mayor implicación contra la violencia por parte de los hombres, pero durante los 80 se tendió explicar las agresiones sexuales como parte del clima de inseguridad ciudadana. Se desplazó así la responsabilidad personal hacia un grupo especial, un nuevo “monstruo”, que sería el violador en serie. Se resguardó así en el imaginario masculino la institución patriarcal familiar, silenciando la propia implicación e invisibilizando que la mayor parte de las agresiones sexuales ocurren en el ámbito familiar, de amistad o del trabajo, y que los agresores en la mayor parte de los casos conocen a las víctimas.

Sin embargo, a finales de los 90 un macabro giro ha hecho imposible a los hombres mirar para otro lado. Se trata de la ola de asesinatos de parejas o exparejas que sufrimos. La violencia aparece allí donde el poder se encuentra cuestionado y debe explicitarse para imponerse. Cuando el heterosexismo como ideología se convierte en parte del pensamiento cotidiano (suelo mental, actitud natural o conocimiento de sentido común sobre como son y deben ser las cosas), crea cohesión y cooperación allí donde, en su ausencia, existiría conflicto. Podemos localizar las ideologías dominantes atendiendo a esos lugares donde han cesado de funcionar y el conflicto reprimido comienza a aflorar. Por esto, sugiero que debemos entender la actual ola de asesinatos de mujeres por parte de sus exparejas, en el marco de la acción del heterosexismo dominante, que está declinando en una situación en la que las mujeres han dejado de interiorizar y de someterse a su tradicional dependencia y subordinación dentro de la pareja y la familia. Cuando el ejercicio de la dominación necesita de la coerción, y esta coerción ya no es posible mediante el recurso a la amenaza, el asesinato se convierte en el instrumento para re-equilibrar la justicia en el universo simbólico del tirano.

Bonino[5] señala que al incidirse en promover únicamente acciones de apoyo a mujeres víctimas de violencia, se puede estar produciendo un efecto lateral no deseado. Este efecto consiste en que “al centrarse "en" las mujeres, se puede estar confirmando para algunos sectores la idea de que el problema de la violencia es "de" las mujeres. Y esto -que lo creen la mayoría de los varones y no pocas mujeres- es un obstáculo para la acción que debe ser removido, ya que la violencia no es un problema "de" sino un problema "para' las mujeres, siendo en realidad, y fundamentalmente, un problema "de" la cultura masculina/patriarcal y "de" los varones.”

Sin embargo, porque el problema de las mujeres es –a grandes rasgos- los hombres, se ha hecho cada vez más evidente para el feminismo que una acción verdaderamente transformadora y preventiva de la violencia debe incluir necesariamente intervenciones con hombres; intervenciones, en las que el movimiento de hombres puede aportar su experiencia.

Es llamativo qué en España, la violencia de género ha sido escasamente abordada a partir de los grupos de toma de conciencia, lo que parece señalar que los Profeminismo españoles han tendido a ver la violencia machista como un problema de otros. Sin embargo, en Latinoamérica, han tenido un gran predicamento los Grupos de Hombres contra la Violencia con un formato muy cercano a los grupos de auto apoyo y terapia, y con un aspecto más público mediante talleres y capacitaciones. En Nicaragua existen grupos desde comienzos de los 90[6] que se han formalizado y ampliado convirtiéndose en mixtos a partir de 2000. En México CORIAC ha desarrollado una larga trayectoria en Campañas y capacitación sobre violencia, sin embargo, también desde México, importantes feministas -como Lydia Cacho- denunciaban recientemente que “Si uno comienza un grupo de reflexión sobre masculinidad, bien por e;, pero si es contra la violencia y antes de un mes le saca al parche porque los amigos le juzgan por tomar posiciones ideológicas contra la violencia de genero, algo grave está pasando. Algunos grupos se llenan o forman por impostores, que a veces perpetúan mas el sexismo y el machismo que aquellos que ni opinan. ¿Que pasa? [...] Mi pregunta para quien desee responder es simple y honesta ¿por que muchos hombres comienzan grupos de varones contra la violencia hacia las mujeres y terminan en unos meses convirtiéndose en un club de Toby donde lloriquean sus penas y descubren que son víctimas de la cultura?”[7]

Algunos hombres Profeminismo también denuncian que en “algunos grupos en los que yo he participado, o de los que he leído, he visto, o me ha parecido ver, esa actitud de "las mujeres no nos entienden" o de "vamos a quejarnos de nuestras esposas", "vamos a jugar entre nosotros como hombres" "que difícil es ser un hombre diferente".(Y no hablo de grupos tradicionales -un equipo de fútbol, un grupo de amigos- sino de grupos de hombres que se han atrevido a hablar de problemas, de debilidades y conflictos que ellos han tenido). Siento que mientras esos grupos no desafíen a sus participantes a identificar ese lastre de la educación de género que los hombres tenemos y a tomar su responsabilidad en el cambio necesario sólo podrán aspirar a arañar la armadura del ‘ser hombre’”. (Rubén González, 5/09/2002, intervención en lista de correo en AHIGE[8]).

Ciertamente la existencia de grupos de hombres no es un garante de la bondad y coherencia de sus miembros, de su compromiso con el feminismo, ni su acción siempre redunda en un proceso que multiplique el compromiso más allá de los cambios personales que se producen en el proceso grupal. Esto puede parecer insuficiente y esa es la razón de que muchos miembros de grupos de hombres hayan dado pasos hacia una acción más pública, pero no podemos despreciar este trabajo más “terapéutico”.

Esta tensión entre un supuesto igualitarismo de carácter más político y el trabajo más vivencial, es una falsa dicotomía que muestra la incapacidad para comprender la discriminación no como una mera cuestión redistributiva de los privilegios y riquezas sino como una dimensión que se construye en las relaciones interpersonales a todos los niveles y que requiere un trabajo específico de exploración, auto-conocimiento y auto-apoyo en el cambio.

Creo que muchos de nosotros no tenemos conciencia del tamaño del problema al lanzarnos en una lucha contra la violencia masculina. La percepción de la injusticia al ver mujeres y niños maltratados, nos motiva a la creación de grupos en contra de la violencia masculina. Este problema se posiciona en la primera línea de las prioridades de los grupos de hombres. Sin embargo, al mirar de frente esa violencia se da uno cuenta de que se ataca algo muy profundo del ser masculino. Uno tiene dos opciones, negar la violencia propia y pensar que uno forma parte una clase especial de hombres no violentos, o aceptar esa violencia y tratar de entenderla. Personalmente, no creo que exista esa clase de hombres no violentos. Pienso que un hombre que no se cuestiona a si mismo sobre la violencia, se resiente en carne propia, es un hombre que juega con fuego y esa violencia le puede estallar en la cara. Cuando uno acepta que forma parte de la clase de hombres comunes "violentos", entonces hay que pasar por un proceso de autoconocimiento en donde los clubes de Toby como tu le llamas, juegan un rol primordial. [...] Por ahora creo que la forma más inteligente para ir disminuyendo la violencia es pasar por el club de Toby” (Respuesta de Víctor Rosales. Debate “Hombres violentos”, 6 mayo 2005)

Por ello, han sido cada vez más voces, las que han apoyado las actividades de toma de conciencia personal/grupal que viene promoviendo el movimiento de hombres como herramienta de transformación social. El movimiento de hombres ha tenido una especial relación en España e Ibero América con el movimiento pacifista y antimilitarista. Gracias al enriquecimiento mutuo, se ha producido una importante reflexión sobre la implicación de los hombres con la violencia a todos los niveles[9]. Los grupos de hombres han generado además un conocimiento muy útil sobre los mecanismos de sanción y castigo que ejercemos no sólo contra las mujeres, sino contra aquellos hombres que no cumplen, no se identifican, vulneran o transgreden los mandatos y normas de la masculinidad dominante.

A veces, se critica al feminismo porque en su discurso más público, reduce la violencia de género, a la violencia contra las mujeres (tema al que está dedicado este Congreso), que es el caso más extendido y doloroso, pero que en cierto modo invisibiliza la violencia homófoba (como por ejemplo: la ejecución de homosexuales en múltiples países y las penas de cárcel por sodomía en otros tantos –incluyendo varios Estados de los EEUU-), el “mobing”, las novatadas en la mili y las quintas, o el acoso escolar contra chicos -con sus trágicas consecuencias como el suicidio. La violencia va muy unida al ejercicio de la dominación y la hegemonía, pero no es consustancial a los hombres. Al menos, NO más allá, del carácter sociocultural del heterosexismo como estructura discriminatoria de organización social.

Necesitamos la alianza entre el feminismo y los grupos de hombres para señalar la falsa oposición entre los hombres y el feminismo, ya que somos hombres y mujeres, los que nos oponemos a la discriminación de género y al sexismo, y colaborando hacemos más explícito que el movimiento de mujeres no busca ningún tipo de preeminencia sino una mayor igualdad.

La toma de conciencia, favorecida por el profeminismo, ha aportado experiencia pero también implica un efecto preventivo. Gracias a esta experiencia podemos disponer hoy de activistas varones que pueden ser muy útiles en acciones encaminadas a la sensibilización de otros hombres, ya que sirven como referente alternativo en entornos fuertemente patriarcales, donde se convierten en aliados imprescindibles para las acciones formativas, de prevención y de sensibilización. Sin embargo, estos no son los únicos tipos de acción que el profeminismo ha ejercido para luchar contra la violencia.

Recientemente, tras la polémica sobre las “novedosas” acciones de la Audiencia Provincial de Alicante con agresores sexuales, se está re-abriendo el debate en el movimiento de hombres sobre las acciones de recuperación y terapia de varones violentos y maltratadores. Algunos ven en este campo, un nuevo terreno que “ocupar” y en el que intervenir.

Se puede encontrar posiciones, como la de AHIGE, que defiende la necesidad de “empezar a intervenir profesionalmente” en recuperación de los agresores[10] siempre que se sigan una serie de premisas, y sin que esta intervención vaya en detrimento de los recursos destinados a la recuperación y protección de las víctimas. Estas premisas resultan algo simplistas e incluyen “evitarse la redención “fácil” de penas [...], partir de la idea básica que estas conductas son síntoma de planteamientos sexistas de superioridad del hombre sobre la mujer [...] la intervención ha de ser, en buena parte del proceso, individualizada o, al menos, muy específica, [...] las terapias han de tener una duración mínima [...] de, al menos, unas 40 sesiones de grupo, [...] costeada, al menos en parte, por el propio maltratador, [...] con una óptima coordinación con los servicios técnicos-profesionales que intervienen con la víctima”.

Hay otras posiciones desde el profeminismo que subrayan la falta de efectividad y excesiva costosidad de esta recuperación de los agresores frente a acciones educativas, sensibilizadoras y preventivas. Por ejemplo, Andrés Montero de la Sociedad Española de Psicología de la Violencia es mucho más crítico con las terapias para maltratadores[11], “especialmente. los diseños terapéuticos, basados en paquetes que incorporan técnicas de control de la ira, entrenamiento en diversas habilidades, canalización emocional, autoestima... etc., [...] que no han demostrado funcionar. [...] Cuando esos paquetes incorporan herramientas de reestructuración cognitiva, los índices de éxito de tratamiento mejoran. Sin embargo, los seguimientos a largo plazo no arrojan porcentajes superiores al 40-50% en todo caso.” Y si que específica que “el agresor de mujeres, como cualquier otro, es alguien que vulnera la ley y las reglas de convivencia, esto es, un delincuente. Cualquier tratamiento aplicado y aplicable ha de ser subsidiario a un marco de reinserción social, como el de otra persona que manifiesta conducta antisocial y transgresiva. […] Cumplimiento de la ley, medidas de seguridad sobre el agresor para proteger a la mujer y tratamiento psicosocial de reinserción social financiado con cargo a la administración de justicia”.

Ciertamente falta experiencia y ha habido poco debate sobre cómo integrar a los hombres (en qué niveles) en la implementación de políticas de lucha contra la violencia de género. Es aquí donde surgen dos cuestiones muy interrelacionadas y que generan polémica: la integración de hombres en unidades de la Mujer, y la creación de Unidades específicas del Hombre, o servicios específicos para hombres. En el terreno institucional en España, están apareciendo a partir de las Áreas de la Mujer de distintas instituciones y administraciones, nuevos programas enfocadas a la intervención con hombres, en cuya plantilla se incluyen tanto hombres como mujeres. Hasta el momento conocemos de los programas del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, del Ayuntamiento de Fuengirola y de la Diputación de Sevilla. En la mayoría de los casos son mujeres feministas las que han promovido la creación de estos programas, como medio para ampliar la posibilidades de acción, captando nuevos recursos y generando sinergias de mayor implicación masculina en la transformación de las estructuras  heterosexistas. De momento han optado por reclutar a destacados activistas y hombres con trayectorias muy fiables dentro de estos equipos mixtos.

Algunas activistas ven en estos desarrollos dos graves peligros. El primero es la posibilidad de cooptación de los escasos recursos generados para las cuestiones de género por parte de los hombres, y el segundo, que dadas las malas experiencias en el pasado con los hombres que parecieron simpatizar con el feminismos tanto desde la academia como desde los movimientos sociales (post estructuralistas, mito poéticos y espiritualistas); existen graves riesgos de que estos hombres traicionen al feminismo y quieran alcanzar un protagonismo que acabe silenciando de nuevo la voz de las mujeres. Dentro del Forum Mundial de las Mujeres celebrado en Barcelona en 2004, se celebró un seminario sobre masculinidades en el que se señalaba precisamente esta problemática: “No hay un discurso profeminista separado del feminismo que oriente a los hombres. - Los hombres son parte del problema y de la solución, sin ellos no hay cambio posible, pero a veces implicarlos tiene el peligro de reforzar su poder, puesto que muchos hombres se interesan por las cuestiones de género desde posturas antifeministas.”[12] (Documentos Forum 2004)

La respuesta a estas dos amenazas está pendiente. Los temores de cooptación surgen no sólo entre las feministas, sino cada vez más entre los principales activistas Profeminismo. Observamos que tenemos compañeros con una fuerte tendencia a la acción pública y una parca comprensión del significado de los grupos de toma de conciencia como herramientas políticas de transformación social, y parca formación y comprensión sobre el feminismo en términos generales.

Esta tendencia es observable en el excesivo deseo de algunos grupos por equipararse al feminismo como movimiento. Desde los comienzos del neofeminismo en los 60, muchos hombres (que no comprendieron en qué consistía la autonomía del movimiento feminista como estrategia) centraron sus energías en atacar el “exclusivismo y exclusionismo” por parte de las feministas[13] en su movimiento. En la actualidad, algunos hombres (igualitarios) han pretendido fundar un movimiento como reverso espejo del feminismo, llamado masculinismo (quizá como traducción del inglés “meninism”).

La respuesta del feminismo, a aquellos académicos anglosajones de los 80 que pretendieron proclamarse feministas, fue tajante: el feminismo cumple una importante función como modelo alternativo a la mística de la feminidad que el sexismo ha impuesto a las mujeres. Ellas han tenido que hacer un trabajo muy importante de reflexión conjunta para lograr identificar como el sexismo estaba íntimamente instalado en su subjetividad, ideas y formas de ser. El feminismo ha servido para proponer nuevas formas de ser mujer fuera de su subordinación como reproductoras y cuidadoras dentro de la familia tradicional. Pero ¿Qué reivindica o expresa el nombre “masculinista”? ¿Queremos ser más masculinos? ¿Defendemos la masculinidad?

En mayo de 2002, desde AHIGE, se lanzó el debate sobre la necesidad de dar un nombre al movimiento que ellos estaban “fundando” por primera vez en España: el “masculinismo”. Ya Lozoya, Leal, Bonino y Szil anotan la reiteración de esta pauta de pensar que todo empieza con uno mismo: “No es ajena a esta espontaneidad que un número significativo de las experiencias que conocemos iniciaran su andadura sin saber que habían hecho otros hombres [...]. Son frecuentes las iniciativas que han reinventado la necesidad de organizar a los hombres tras el objetivo de la igualdad” (Cronología Inconclusa del Movimiento de Hombres en el Estado Español, 2003)

Se pueden apuntar varias razones para explicar esta especie de reinvención de la “sopa de ajo”: el aislamiento de los grupos y activistas, la falta de coordinación propiciada por la falta de memoria histórica y por la poca humildad de los activistas. Cada vez que un hombre “nace” a la luz del antisexismo, resulta que el movimiento de hombres comienza en España con uno mismo: nunca antes nadie pensó en cuan necesario era fundar el movimiento de hombres en España y el primer gran debate suele ser dar un nombre a nuestra misión histórica, que en este caso, como si fuéramos el reverso olvidado de la discriminación de género, era el de masculinistas, ya que no podíamos (ni queríamos) llamarnos “feministas”.

En mi opinión, y así la expresé en la lista de distribución de correo electrónico de AHIGE[14], debemos seguir reservando el sentido fuerte del término y de la iniciativa al feminismo, y no necesitamos proclamarnos ni ser armados caballeros "masculinistas" para organizarnos y realizar una labor de cambio por la justicia y contra la violencia que vivimos tan necesaria. Es más en mi opinión llamarse masculinistas es pretender fundar un movimiento como un reflejo espejo de "feminismo" y la discriminación de género no afecta de igual modo a unas y otros, y aunque creo firmemente en la necesidad del compromiso de los varones para transformar la discriminación de género, no creo que:

1º sea tan fundamental al movimiento darse un nombre,

2º menos un nombre con un referente poco claro,

3º menos un nombre que parece querer implicar un protagonismo 50%/50% con los movimientos de las mujeres.

Finalmente, se abandonó la idea del masculinismo a favor de la idea de Hombres Igualitarios. En todo este proceso se rechazó sin embargo adoptar los términos ya consagrados en la literatura y aceptados a nivel internacional como el de “profeminismo” y “antisexismo”, porque se entendía que la referencia al feminismo provocaría rechazo en los varones, mientras que la de igualitarismo conecta mejor con aquellos hombres a los que les da alergia el feminismo. Aunque en su nombre los grupos de hombres igualitarios intentan evitar una referencia directa al feminismo, en último término, sus políticas y declaraciones han acogido los principios del profeminismo (pro-hombre, positivos sobre el cambio de los hombres, pro-feminismo, en alianza y apoyo del feminismo, pro-homosexual, contra el heterosexismo y favorables a la libertad sexual) y muestran pocas diferencias en discurso y acción frente a los grupos explícitamente Profeminismo, excepto un especial interés en distinguirse y señalarse como referentes únicos del movimiento de hombres español.

3. Nuevos actores y formas de acción en torno a la violencia de género.

El mejor informe disponible hasta la fecha sobre el Movimiento de Hombres en España es la “Cronología Inconclusa del Movimiento de Hombres en el Estado Español”[15] compilado por Lozoya, Leal, Bonino y Szil (2003) con la información reportada por una gran amplitud de activistas e informantes. Disponemos también de algunas notas sobre algunas experiencias de grupo en “Grupo de Hombres, Una experiencia liberadora” de Fernando Villadangos (1991)[16]“, “Desde el corazón, el camino de los grupos de hombres” de Joan Vilchez (1991)[17], “GREM. Grupo de Reflexión y Estudio sobre Masculinidad” de Chema Espada (1999)[18], y encontramos también unas pinceladas sobre la situación a inicios de milenio en “Los movimientos de varones” de Bonino (2002)[19], donde el autor aplica, adapta y amplia los análisis del Movimiento de Hombres Australiano realizado por Michael Flood[20] para el caso español.

Lozoya (2000)[21] señala que fue el asesinato de la granadina Ana Orantes en 1997, lo que produjo un cambio cualitativo en la actitud social ante el problema de la violencia contra las mujeres. Y que fue entonces, en enero de 1998, cuando el “Grupo de Hombres de Sevilla”, alarmado por el silencio del colectivo masculino, y por la definición de violencia familiar circulante en la opinión pública, publicó un manifiesto de denuncia del carácter de género de esta violencia, y creó una pagina en Internet para que otros hombres se adhirieran y tomaran partido, utilizando el símbolo del lazo blanco, al igual que venía haciendo desde 1991 la Campaña “White Ribbon” Internacional promovida por Michael Kaufmann desde Canadá. La URL del Grupo de Hombres de Sevilla fue la pionera en España y marco una línea sobre la que otros grupos han trabajado desde entonces.

A partir de este momento surgieron iniciativas similares del Grupo de Hombres de Granada, de la Red Europea de Hombres Profeminismo, de un colectivo de hombres separados, etc. Entre 1999 y el 2000, la Fundación Mujeres participó en la Campaña Europea del Lazo Blanco, y ofreció el Proyecto Mercurio buscando la implicación y complicidad de los varones en la lucha contra la violencia de género, realizándose acciones de sensibilización en diversas ciudades (Gijón entre ellas); y Canal Sur Radio difundió unas 300 llamadas de hombres contra la violencia que sufren las mujeres.

Cabe recordar que las primeras acciones de hombres en tema de violencia de género, fueron manifestaciones públicas puntuales de repulsa, generalmente como apoyo a las movilizaciones en torno a fechas señaladas, como el 25 de noviembre. Estas campañas supusieron ya un cierto nivel de controversia por cuanto muchos políticos y hombres en general, de dudoso compromiso contra la violencia de género, han podido lavar su imagen y obtener beneficios políticos de una serie de gestos muy fáciles y públicamente notorios. Es fácil apoyar la igualdad y rechazar la violencia en un plano formal, pero resulta más comprometido cuestionarse  a uno mismo y ser consecuente en la vida tanto privada como pública y profesional.

Sin embargo otros defienden que gracias al carácter público de estos grandes gestos, se ha podido posteriormente presionar a diversos actores e instancias políticas para que actúen coherentemente con sus manifestaciones en apoyo de las reivindicaciones feministas.

Desde los grupos de hombres se promovieron recogidas de firmas y la difusión de manifiestos contra la violencia de género. En su trabajo de reflexión la violencia había ocupado un lugar muy importante si no central. Las múltiples y relativamente efímeras experiencias de grupos de toma de conciencia de hombres que dominaron el panorama de los 80 y 90 en España, extendieron la reflexión feminista, sin embargo la mayor parte de los hombres que han disfrutado de este tipo de grupos no han continuado su compromiso en formas asociativas organizadas. Y son pocos los hombres que se han implicado activamente en la lucha contra la violencia de género. Los grupos de hombres han servido para encontrarse a sí mismos a muchos hombres que no encajaban con el modelo tradicional de masculinidad. Pero una vez que el dolor ha sido manifestado, y se ha mejorado la autoestima -afirmándose en una masculinidad no autoritaria-, muchos de estos hombres han tendido a abandonar un compromiso social activo o público. Esto no oscurece el valor de estos grupos ya que los principales activistas que promueven iniciativas Profeminismo, han formado parte y han promovido múltiples grupos de hombres.

Hay nuevas organizaciones de hombres que han llevado su compromiso más allá de la toma de conciencia o de los manifiestos asociados a campañas puntuales, diseñando materiales y talleres y realizando trabajo de sensibilización, generalmente sin apenas apoyo institucional y con mucha dedicación personal. Un caso sería, por ejemplo, el de la Asociación de Hombres contra la Violencia de Género (HOCOVIGE), creado en 2002 en Badalona por Miguel Sánchez y Kim Casals.

Hasta la aparición de estas nuevas formas de acción, la parte más pública del movimiento de hombres en España había estado marcado por la acción comprometida y constante de ciertas individualidades, que promovieron grupos, cursos y talleres, intervenciones públicas, congresos, publicaciones y encuentros que dieron lugar a redes semi-estables de expertos y activistas. La sexología en los 80 y 90 fue la cantera de gran parte del movimiento de hombres actual, y algunos grupos de hombres siguen vinculados a la actividad de sexólogos muy relevantes (Por ejemplo, uno de los grupos de hombres de Granada vinculado a la Sociedad de Sexología Al-Garaia y a Fernando Villadangos).

Tenemos entonces que desde comienzos de milenio observamos la multiplicación de formas de acción de los hombres pro feminismo:

(1) aparecen algunas asociaciones de hombres que tienen como objetivo principal la lucha contra la violencia de género (por ejemplo, HOCOVIGE en Badalona; o el Grupo de Hombres contra la Violencia Machista de Mallorca). Estas asociaciones han diseñado e implementado talleres de sensibilización, que han servido además para detectar en el ámbito escolar casos de chavales violentos “pre-maltratadores” o “maltratadores”. A lo que se une la aparición de grupos de hombres, para los que la denuncia de la violencia es un tema central pero no único, y que han comenzado a hacer más pública su actividad a través de su presencia en Internet, como Prometeo, Hombres por la Igualdad de León. Estas organizaciones se enfocan a la intervención social, mediante estructuras asociativas legalizadas y formales, en casos mixtas, en las que la violencia de género ocupa un lugar central o muy importante. Otra asociación con presencia en la Red pero menos centrada en la violencia de género es la “Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (AHIGE) de Málaga”.

(2) También se han inaugurado diversos programas institucionales y proyectos desde las áreas de igualdad o de género de diversos ayuntamientos en el Estado Español, resultando especialmente significativos el pionero y ya citado programa coordinado por José Ángel Lozoya, “Hombres por la Igualdad”, en el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, y el muy reciente programa lanzado desde la Fundación Municipal “Hombres por la igualdad y contra la Violencia de Género” del Ayuntamiento de Fuengirola. Estas intervenciones están sirviendo de apoyo a la extensión de los Grupos de Toma de Conciencia de Hombres, que han sido la savia fundamental del movimiento de hombres hasta la actualidad, pero también sirven de marco para intervenciones sensibilizadoras y preventivas muy efectivas, en las que participan técnicos varones. Así la acción del programa jerezano ha favorecido la creación de los 3 grupos que existen actualmente en la zona y que se reúnen cada medio año en Encuentros Locales de Grupos de Hombres. El tercero se va celebrar los días 24 y 25 de Octubre del presente año[22], y contará con las ponencias de Joseph Vicent Marqués. El Área de Igualdad del Ayuntamiento de Fuengirola ha avanzado otro paso, al dar el formato de Fundación al “Programa de Hombres por la Igualdad y contra la Violencia de Género”. El programa se lanzó en junio y consta de un equipo mixto. Está ya en marcha el primero grupo de hombres y han realizado algunas acciones de denuncia de la apología de la violencia contra las mujeres del Reagetón “Dale con el látigo”[23].

(3) También han surgido nuevas formas de acción pública a partir de páginas Web, vinculadas a proyectos diversos. Destacan por un lado la página del Grupo de Hombres de Sevilla como pionera, la del Programa Municipal “Hombres por la Igualdad” de Jerez, por su ingente información y textos; la participativa web Log de Heterodoxia -Red de Hombres Profeminismo-, y la página de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género de Málaga. Existen además algunas páginas Web vinculadas a activistas e investigadores como la Web de Luis Bonino y la del Centro de Estudios sobre la Condición Masculina, y la Web de Textos de Antropología de las Masculinidades de Chema Espada, o la brasilera de Marko Monteiro sobre género y masculinidad.

En el caso de Jerez ofrecen una magnifica colección de textos de reflexión, guías para hombres sobre violencia de género, e información de sus actividades; la de Heterodoxia, nacida en otoño de 2001, es  una herramienta de coordinación y red para todo tipo de grupos, de gran interactividad que permite una muy fluida participación y publicitación de convocatorias y actividades. La URL de AHIGE selecciona actualizadamente todo tipo de noticias aparecidas en prensa sobre hombres y relaciones de género, y publicita las actividades y convocatorias de la asociación radicada en Málaga. A estas páginas Web les suele acompañar listas de distribución de correo electrónico e incluso a partir de estas listas se han dado experiencias como un grupo de hombres virtual[24]l.

Existe también una red, basada en un pequeño grupo de hombres, que mantiene una estructura informal y basada en contacto a través de la red bajo la denominación de Proyecto Covima (Contra la Violencia Masculina), entre los que se encuentra Luis Bonino. Este proyecto busca definir una estrategia articulada y transversal contra la violencia de género y promover acciones enfocada a los hombres.

Las listas de correo han servido también para generar debates y formación a nivel internacional, como el debate online “hombres acabando con la violencia masculina” celebrado en inglés entre mayo y julio de 2003 bajo los auspicios de la Oficina sobre Violencia contra las Mujeres, del Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América y la Campaña del Lazo Blanco de Canadá[25]. En mayo del presente año surgió otra nueva iniciativa trasgresora, queer y libertaria que recoge el testigo en Europa de la paralizada Red Europea de Hombres Profeminismo, y que se ha denominado Red Internacional para la Crítica Radical de las Masculinidades[26].

(4) E incluso surgen iniciativas más puntuales pero tan interesantes como la Campaña de Hombres a favor de la Ley Integral contra la Violencia de Género, magníficamente organizada en la primavera del 2004 por la Asociación ciudadana “No nos Resignamos”, o la Campaña “Nosotros, ya estamos en Marcha” organizada desde Heterodoxia contra la Marcha del Valor Masculino de Lorenzo Da Firenze en México DF. En el caso de “NO nos resignamos”, lo que en un principio ha sido una campaña puntual de la asociación ciudadana madrileña, ha generado un proceso de reflexión y de contactos que han dado como fruto la convocatoria de un Taller de Convivencia de Género y una propuesta de grupo de hombres permanente. 

(5) Junto a estas iniciativas más vinculadas con el asociacionismo de hombres podemos encontrar intervenciones desde el ámbito educativo enfocadas a varones en los que participan en algunas ocasiones técnicos varones. Un ejemplo podría ser el programa escolar Nahiko! De Emakunde, a partir del cual se han elaborado materiales didácticos para el trabajo de prevención de la violencia sexista, pero también la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía  ha producido dossieres como Materiales Didácticos para la prevención de la Violencia de Género” o la Guía “No te líes con los chicos malos. Guía no sexista dirigida a chicas”.(Nuez del Rosario, 2003), editada por la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres, en colaboración con la Obra Social de Caja Madrid y el Ayuntamiento de Madrid.

(6) Y se siguen creando nuevos grupos de hombres de toma de conciencia, como el Grupo de Hombres promovido en Barcelona por Juanjo Compaire[27], marcado por una clara preocupación por la violencia de género como queda patente en su manifiesto de convocatoria inicial:

"HOMBRE, Si te sientes indignado cuando te enteras de actos de violencia contra mujeres;

Si alguna vez te has sentido incómodo cuando hacías comentarios despectivos o bromas contra las mujeres, a lo mejor forzado por el ambiente de tus compañeros;

[...] Si alguna ocasión “se te ha ido la mano” contra tu mujer, amiga, hija, etc. y después te has sentido mal por haberlo hecho

[...] Si has sufrido burlas o violencia por parte de otros, que te consideraban “marica” por todo ello”.

(7)En cuanto a los Congresos a nivel académico destacaron el Congreso Internacional “La(s) retórica(s) de la masculinidad”, organizado el 2, 3 y 4 de marzo del 2000, por el Departamento de Literatura Inglesa y Norteamericana de la Universidad de Sevilla, que contó con una presencia internacional destacadísima (incluyendo a Víctor Seidler y Michael Kimmel) y en el que se produjeron una serie de contactos informales que dieron lugar a la organización de las Primeras Jornadas Estatales sobre la Condición Masculina “Los hombres ante el reto de la Igualdad”, celebradas en Jerez de la Frontera los días 8,9 y 10 de Noviembre de 2001. Ésta ha sido la última vez que se ha celebrado un encuentro estatal, ya que solo hubo otra ocasión para un encuentro amplio bajo el auspicio de Emakunde en el Congreso “Los hombres ante el nuevo orden social”, celebrado en Donosita en Junio de 2001. Posteriormente han destacado encuentros de alcance regional como la I[28] y II[29] Convenció Catalana de Masculinitats, organizadas por el Ayuntamiento de Barcelona (13 al 16 de marzo de 2003, y 2 al 4 de junio de 2005), y los 3 encuentros andaluces de Hombres Igualitarios organizados por AHIGE[30]. Estos encuentros han tenido un carácter casi opuesto, mientras que en Barcelona, encuentro mixto, el formato académico-artístico ha llevado a debates algo elitistas -de gran abstracción y profundidad conceptual, pero escasamente conectados con la movilización masculina y la realidad social más basta-; en Andalucía, los encuentros (sólo de hombres) han sido mucho más reducidos en asistencia, y el debate ha resultado mucho más parco conceptualmente e incluso han surgido desavenencias en el último encuentro que se saldaron con un amargo y yermo debate posterior en las listas de distribución de correo, por diferencias en la urgencia y formas para crear una estructura legal representativa de Hombres Igualitarios de Andalucía.

Todo esto nos muestra la multiplicidad de actores presentes, las formas organizativas, de puntos de vista, y también una nueva sinergia de mayor visibilidad, conexión y debate. Podemos decir que el movimiento de hombres español está entrando en una nueva época de expansión y mayor visibilidad y protagonismo público, pero sigue siendo un movimiento minoritario, con escasa base social y muy limitada capacidad de movilización e impacto en la opinión pública.

Por otro lado muchos hombres con una alta conciencia feminista no han tomado parte en actividades vinculadas al movimiento de hombres, sino que actúan desde diversas profesiones relacionadas con la intervención y el bienestar social, y se han formado a través de contactos personales con feministas, lecturas y cursos. Algunos trabajan directamente en la intervención en género, otros en la educación social y de calle, otros en Institutos de la Mujer, muchos en Consultoras y ONG’s vinculadas al Desarrollo. Estos hombres socialmente muy valiosos en su mayoría están generalmente desconectados de las redes asociativas de hombres.

Tanto los hombres que participaron en el pasado en grupos de toma de conciencia, como los hombres concienciados pero sin relación con el movimiento de hombres forman parte de la escueta base social del movimiento de hombres y pueden ser movilizados si definiéramos estrategias comunes, con objetivos precisos con los que se puedan identificar y acciones en las que puedan participar, ya que no es realista esperar una implicación mayor en la organización.

Un terreno que ha sido fundamental para ganar voz apoyando las reivindicaciones feministas ha sido Internet. Es uno de los medios que con un coste menor ha mejorado notablemente el debate y la interconexión entre activistas y grupos de diferentes localizaciones. Hasta la aparición de las primeras “Web sites”, la difusión del movimiento había sido muy personal, con el encuentro directo en talleres, grupos de hombres y congresos. Esto había dado un perfil muy profesionalizado y poco público al movimiento de hombres. Las redes existentes hasta el nuevo milenio se habían basado en el contacto personal y la amistad de un reducido grupo de hombres, que pudieron permitirse los viajes y asistencia a Congresos de Sexología, y otros relacionados con la salud. Por otro lado el tipo de trabajo de toma de conciencia resultaba muy rico en experiencia y muy barato en costes y se multiplicó, también unido a talleres surgidas desde los movimientos sociales, pero las experiencias funcionaron como estrellas que brillaran por un cierto periodo, desapareciendo y sin dejar mucha constancia y sin formar llegar a formar ningún tipo de constelación (federación-red).

Heterodoxia, Red de Hombres Profeminismo puede ser un ejemplo de cómo Internet ha ofrecido un nuevo marco para “convertir estas voces aisladas en múltiples, se trata de orquestarlas, de hacerlas resonar, y de intentar expresarnos más allá de jergas gastadas”[31]. El formato WebLog permite que cualquier grupo envíe y publique sus convocatorias, debates e informaciones, y el foro sirve para publicitar y convocar. Pero al mismo tiempo cualquier persona puede añadir sus comentarios a una historia ya publicada sin ninguna moderación, con lo que se puede realizar debates públicos en la propia Web. Si le añadimos información para quien quiera promover la creación de un grupo de toma de conciencia, tenemos una herramienta que democratiza enormemente la participación. Al mismo tiempo la lista de distribución de correo sirve para una comunicación más interna, así por ejemplo, un grupo de hombres puede optar por hacer una convocatoria de una reunión más pública en el foro, u optar por convocar una reunión de grupo más interna a través de la lista de correo de Heterodoxia. La Red de Hombres Profeminismo no es una asociación legal ni un grupo localizado, sino que desde cualquier lugar del mundo se puede apoyar el proyecto ya sea como moderador, como usuario o incluso como administrador.

Internet ha sido un paso muy importante pero también la implicación de las administraciones. Allí donde se ha recibido apoyo público los activistas han sido capaces de ampliar los grupos y de llegar a una población mayor. Un ejemplo de buenas prácticas, puede ser el Programa “Hombres por la Igualdad” de Jerez, donde se produce un enriquecimiento recíproco entre acción institucional y movimiento asociativo. Casi simultáneamente al inicio del Programa Local, surgió en el 2000 el primer grupo de hombres de Jerez, con hombres por encima de los 35-40 años y diversidad de profesiones (profesores de educación infantil, policías locales, carpinteros, etc.).Todos los años realizan una charla específica dentro de las celebraciones del 25 de noviembre enfatizando que son los hombres los que ejercen la violencia de género. Participan junto a los nuevos grupos de hombres de la zona en la manifestación del 25 con una pancarta, pero como no se busca el protagonismo sino el apoyo, se participa al final de la manifestación y se manda un comunicado a los medios. Existe un segundo grupo que surgió en 2002 llamado “Hombrecitos de Madera”, y que tiene una composición algo más joven (entre 30 y 35 años) con algunos hombres procedentes de movimientos sociales y de diversas profesiones relacionadas con el bienestar y la animación sociocultural. Han participado públicamente, además de con su participación en el 25, con la organización del “planchado por la igualdad”. Los temas de trabajo y debate han girado en torno a la paternidad, las tareas domésticas, las relaciones hombre-mujer, la sexualidad y la pornografía. También han organizado encuentros más lúdicos en casa de algún anfitrión e intercambian recetas, masajes, etc. Hay un tercer grupo en constitución con hombres de la Bahía, del Puerto de Santamaría y de San Lucar de Barrameda.

Y todo este proceso ha venido especialmente favorecido por el apoyo del Ayuntamiento y la celebración de Encuentros Locales de Hombres cada seis meses, que permiten la puesta en común, un proceso de reflexión colectivo, y el apoyo mutuo. Sin embargo, este tipo de apoyo institucional se circunscribe al ámbito local o comarcal, y excepto la Diputación de Sevilla que ha iniciado un programa nuevo, del que disponemos poca información, no existen apoyos que permitan la celebración de encuentros más amplios.

Estos encuentros estatales serían muy importantes ya que carecemos de un marco presencial para el debate interno que nos permita proyectar algún tipo de estrategia de acción colectiva común. Existen propuestas con relación a la violencia de género, basadas en una larga experiencia como por ejemplo la de Bonino para el proyecto COVIMA (Véase “El problema de la violencia masculina”, 1999[32]), pero no estrategias más globales y en ningún caso comunes a un espectro amplio de organizaciones y activistas en el Estado Español.

Un grave impedimento para este tipo de encuentros es la dependencia del movimiento a los recursos personales de sus activistas. Sólo aquellos activistas que dentro del marco de una actividad académica o profesional han conseguido algún tipo de apoyo o son pagados por la Organización de un Congreso se pueden permitir su asistencia, lo que limita mucho las posibilidades para encuentros más organizativos y menos académicos. Actualmente las organizaciones de hombres disponen de muy escasos recursos propios como para organizar estas reuniones y apoyar la asistencia de activistas con menos recursos. En positivo contamos con el interés del mundo académico cuyos congresos en el pasado han sido uno de los soportes para reuniones paralelas de las redes de hombres Profeminismo, el apoyo de las organizaciones feministas (hasta ahora más nominal que efectivo) y del soporte de varias páginas Web.

4. Buenas prácticas: Experiencias recientes de hombres contra la Violencia de Género.

 

HOCOVIGE. Asociación de Hombres contra la Violencia de Género. Badalona (Barcelona)

Contacto: 934640099

Miguel criminologo@terra.es

Joaquín Casals kimcasals@terra.es

La asociación la iniciaron cuatro hombres, entre ellos Miguel y Kim, y actualmente está compuesta por unas 300 personas entre hombres y mujeres, socios/as y voluntarios/as. Se reúnen el primer martes de cada mes en un local cedido por la Regiduría de la Dona del Ayuntament de Badalona. La asistencia es desigual, aunque los pilares de la asociación se mantienen. La actividad se centra en la sensibilización y prevención. El tipo de actividad principal son talleres de sensibilización en centro de Secundaria, pero también realizan cine-forums, han participado en algún grupo de auto-apoyo de mujeres maltratadas y han organizado una campaña específica enfocada al 25 de noviembre denominada Campaña del Lazo Bicolor. Disponen de una URL para esta campaña http://www.lazobicolor.org/principal.htm

En su última convocatoria realizaron una tirada de posters que incluyen el símbolo del lazo mitad morado mitad blanco que simboliza la unión entre el color utilizado tradicionalmente por el movimiento feminista junto al blanco utilizado por la Campaña de hombres canadienses contra la Violencia de Género, y convocaron a todo tipo de Ayuntamientos y entidades ofreciéndoles la posibilidad de manifestarse y apoyar esta campaña contra la violencia de género.

El póster incluyó el símbolo junto a los emblemas de los 25 ayuntamientos de Cataluña y Navarra y entidades que se adhirieron a la campaña.

La actividad principal son los talleres de sensibilización contra la violencia de género, se realizan en los cursos 3º y 4º de la ESO y corren a cargo de miembros de la asociación, socios/as y voluntarios/as. No reciben subvención por lo que se realiza de forma voluntaria y en algunos casos por encargo gratificado, generalmente cuando son talleres solicitados por ayuntamientos o en algunos casos algunos centros educativos que solicitan fondos para estos talleres. Los talleres son coordinados generalmente por un hombre y una mujer. Entre los/as coordinadores de talleres se encuentran psicólogos/as, pedagogos/as, policías, auxiliares administrativos/as y personas en paro. La mayor parte de los talleres corren a cargo de pedagogos y todos aquellos que están interesados en participar y no disponen de formación, acompañan a los coordinadores y se forman dentro de los mismos talleres. Los talleres tienen una duración de dos horas. Se inicia con un cuestionario previo que se le pasa a los chavales preguntándoles sobre ¿qué entienden por violencia de género?, ¿qué harían para erradicar la violencia de género?, etc. Durante el taller se hace mucho hincapié en la identificación de indicadores de riesgo (si un chico te controla los horarios, el móvil, te va a buscar a la salida del instituto, etc. como elementos no de amor sino de control). También se hace hincapié en manejarse en el propio vocabulario de los chavales para llegarles. Tras la sesión se pasa un segundo cuestionario específico del que se han eliminado las preguntas generales. Y mediante este cuestionario se puede evaluar la incidencia del taller, y detectar casos de maltrato o personas potencialmente maltratadoras. En el primer caso, dentro de los 70 talleres realizados hasta el momento, se han detectado tres casos de maltrato que han seguido curso legal, y en varios casos de potenciales maltratadores que se han puesto en conocimiento de sus tutores.

Las impresiones sobre en qué situación se encuentran los adolescentes son ambivalentes, ya que si bien se encuentran algunos/as adolescentes muy concienciados, también se encuentran casos de chavales abiertamente misóginos y violentos.

Como continuación de estas actividades actualmente están definiendo un tipo de talleres para chavales más jóvenes (1ºESO) y también estos talleres han dado pie a la creación de un Macrotaller en Cornellá en el que a colación del éxito y del interés de los chavales por el tema, está preparando una serie de representaciones teatrales y performances sobre la violencia de género, que culminarán con una representación en Noviembre.

También se han ofrecido “Talleres para Actores Sociales”, generalmente han sido talleres para policías municipales sobre atención a víctimas de maltratos, que han venido dados porque tanto Kim como Miguel son policías locales.

Necesidades, denuncias:

-No disponen de subvención, aunque sus activistas disponen de su trabajo propio y hacen mucho trabajo voluntario. Disponen de algún apoyo en cuanto al uso de un local público, pero la ayuda es muy escasa.

-Se contempla con escepticismo el compromiso de la Generalitat contra la violencia de género, ya que recientemente han contratado 50 talleres de sensibilización para toda Cataluña (número muy escaso), mientras no apoya el tejido asociativo como HOCOVIGE que acumula experiencia y conexión social.

-Denuncian que Badalona, población de 250.000 habitantes no dispone de Casa de Acogida para Mujeres Víctimas de Violencia.

Grupo de Hombres contra la Violencia Machista de Mallorca

Contacto:

Miquel Ángel Lladó Ribas

TEL. 971176666 (matins) o 971761924 (capvespres) mallado@sgtmaoti.caib.es

Pep Juárez TEL. 971179000 (matins) o 616078567 sabei@mundivia.es

Jean-François Cuennet, TEL. 971474626; Fax 971475796 jfcuennet@logiccontrol.es

Han celebrado recientemente un “taller de (De) Construcción de la masculinidad” con una metodología participativa y vivencial, en la búsqueda de la deconstrucción desde las trabas emocionales de la masculinidad tradicional. Desconocemos más datos sobre su actividad.

NO NOS RESIGNAMOS.

Grupo de Hombres contra la Violencia Machista Madrid.

Contacto: Luis Miguel nnr@nonosresignamos.net

http://www.nonosresignamos.net/

No es una asociación específica ni de hombres ni contra la violencia de género pero durante el año 2004 llevaron a cabo una campaña denominada "Demos la cara contra el machismo", y presentaron en un acto público el manifiesto "Hombres a favor de la ley contra la violencia de género". Contaron con la participación de figuras célebres como Antonio Fraguas, "FORGES", Vicente Molina Foix, Víctor Manuel San José "VÍCTOR MANUEL" y otros firmantes del manifiesto. El acto se celebró el día 6 de octubre, en el Círculo de Bellas Artes en Madrid y vino precedido de una campaña y recogida de firmas en apoyo a la Ley Integral contra la Violencia de Género. La campaña consiguió más de un millar de firmas de intelectuales, activistas, artistas, profesionales y personalidades.

No nos resignamos surge como asociación ciudadana en 1996, a raíz de una serie de encuentros en 1995 entre algunas personas preocupadas por los comportamientos de la izquierda política y la ausencia de diálogo entre sus diversas componentes, y la experiencia demostró la necesidad de establecer una colaboración estable entre ciudadanas y ciudadanos de izquierda, asociados a diversos partidos políticos o sin afiliación alguna, para dialogar y para promover acciones comunes. Se declara como una asociación progresista pero no vinculada a ningún partido, de ámbito madrileño. Ha participado en campañas de todo tipo, sobre temas de extranjería, en períodos electorales, sobre la situación de la ciudadanía madrileña, y entre ellas también la ley de violencia de género. Es una asociación legalizada que funciona en base a la autofinanciación, con mucha solidaridad, y apoyos, con las cuotas de los socios y algunas aportaciones individuales. Por ejemplo, durante algún tiempo centraron mucho la actividad en la organización de conciertos dentro de una política de protesta frente a la Gestión Municipal de Álvarez del Manzano. En estos conciertos tanto las instalaciones como los grupos se prestaron voluntariamente. Cuando surgió la iniciativa de Apoyo a la Ley Integral, se beneficiaron de la experiencia de años organizando eventos, etc. Y recibieron muchas ayudas desde personas muy significadas como Víctor Manuel, que se implicó más allá de las apariciones públicas, en la propia organización y redacción del manifiesto. La actividad es muy versátil, pudiendo organizar algún evento o campaña o simplemente apoyando otras iniciativas, y manteniendo actualizados los boletines electrónicos y la URL. No disponen de un local fijo de reunión ni de una estructura con personas liberadas, y el funcionamiento se organiza en asambleas abiertas.

Reconocen que dentro de la asociación se ha dado un proceso de toma de conciencia, propiciado por varias compañeras, algunas de ellas personas muy señaladas dentro de las políticas contra la violencia de género como Isabel Gutiérrez que fue Presidenta del Consejo de la Mujer en Madrid. En este proceso han tomado conciencia de la gravedad de la violencia ejercida contra las mujeres y la iniciativa forma parte de algo más que un mero apoyo, y surge desde la obligación moral especialmente cuando se ha criticado de la Ley Integral que se trataba de una ley discriminatoria contra los hombres.

En estas fechas está abierta la convocatoria para formar un grupo de hombres “contra la violencia machista” en Madrid, específico y estable que continúe este proceso. Organizaron el 17 de septiembre de 2005 un taller que denominaron de “Convivencia de Género “, que contó con la presencia de Luis Bonino, con el objetivo de reflexionar sobre los comportamientos de la masculinidad y feminidad tradicionales, con un tiempo dedicado a la problemática de la violencia, las dificultades masculinas para el cuidado no proteccionista, y las "crisis de la masculinidad". Actualmente mantienen abierta la convocatoria para constituir el grupo.

Prometeo, Hombres por la Igualdad León.

Contacto: Alberto del Pozo, 678 802 722, prometeo@nodo50.org

http://www.nodo50.org/prometeo/que_es.htm

Grupo PROMETEO (Hombres por la Igualdad) nace en León, en la primavera del 2004, con el objetivo de trabajar en las diversas esferas de la vida social, institucional y académica de la ciudad, para tratar de demostrar que no todos los hombres son cómplices de las múltiples y terroríficas cifras de violencia contra las mujeres. Buscan una nueva manera de entender la masculinidad sin agresividad y sin violencia, sin virilidades androgénico-depredadoras y sin machismos anacrónicos, y acogen el nombre de Prometeo, para transmitir a la sociedad de León, la necesidad de la forja de un Hombre Nuevo. Es un grupo de hombres de mediana edad, muy vinculado a organizaciones sociales de León, que actúa coordinadamente con éstas organizaciones, participando en las principales plataformas ciudadanas y muy especialmente en “Los lunes sin sol”. Una iniciativa de protesta, que cada lunes, siempre que una mujer haya sido asesinada en la semana anterior por su ex, organiza una concentración de repulsa frente al edificio Botines de León.

Iniciaron su aparición pública, con una presentación en prensa (diario de León) y la participación en la manifestación del 25 de noviembre de 2004. Desde entonces la actividad ha sido constante, y ha ido desde encuentros de auto-conocimiento y toma de conciencia (1er Encuentro Campestre de Prometeo), a actos públicos y conferencias (Mesa redonda: "La Sociedad ante la Violencia de Género 26/01/05, Conferencia “Hombres por la Igualdad” 8/03/05), o la participación en campañas de denuncia de la violencia contra las mujeres (Lunes sin sol, denuncia de la agresión sufrida por una alumna de la Escuela de Artes y Oficios de León).  Disponen de un “site” actualizado con muy abundante información que incluye el “rincón educativo”, e información de enlaces y de la Marcha Mundial de las Mujeres. 5. Los Enlaces.

5. Los enlaces.

Amnistía Internacional. Campaña no más violencia contra las mujeres. (Hombres famosos que se apoyan la lucha contra la violencia de género)

http://www.es.amnesty.org/nomasviolencia/descargas03_clips.php

Asociación de Hombres por la Igualdad de Género. Málaga

http://www.ahige.org/

Centro de Estudios de la Condición Masculina. Madrid

http://www.cecomas.com/

Colectivo de Hombres por las Relaciones Igualitarias AC (CORIAC). México

http://www.coriac.org.mx/

Critical Research on Men in Europe (CROME). Red académica de Investigación nórdica.

http://www.cromenet.org

Especial Revista “Perspectiva Escolar” sobre violencia de género en el ámbito escolar (Catalá)

http://www.rosasensat.org/perspectiva/PE_288.HTM

Grupo de Hombres de Granada, Al-Garaia.

http://www.informacionsexual.com/contraviolencia/index.htm

Grupo de Hombres de Granada, (el segundo)

http://grupodehombresgr.galeon.com/

Grupo de Hombres de Sevilla. Hombres contra la violencia.

http://www.arrakis.es/~jcasado/hombres/hombres.htm

Grupo Prometeo. Hombres por la Igualdad León.

http://www.nodo50.org/prometeo/que_es.htm

Heterodoxia. Red de Hombres Profeminismo.

http://www.heterodoxia.net

HOCOVIGE, Hombres contra la violencia de género, Badalona, Barcelona.

http://www.lazobicolor.org/principal.htm

NO NOS RESIGNAMOS. Hombres contra la Violencia Machista, Madrid.

http://www.nonosresignamos.net/

Página Personal: Luis Bonino.

http://www.luisbonino.com/index.htm

Programa “Hombres por la Igualdad de Género”.

Delegación de Igualdad y Salud. Ayuntamiento de Jerez de la Frontera. Cádiz

http://www.hombresigualdad.com/default.htm

Programa Mercurio, Fundación Mujeres

http://www.fundacionmujeres.es/prevencion.htm

Textos de Antropología de las Masculinidades.

http://www.telefonica.net/web2/sword/default.htm

The Internacional Association for Studies of Men (IASOM). Red de Investigación (Noruega).

http://www.rolstad.no/iasom

White Ribbon (Internacional- Canadá)

http://www.whiteribbon.ca/

 

 



[1] Seidler, Victor J. (1991) The Achilles Heel Reader, London, Routledge.

[2] Entrevista a José Mª Espada Calpe en Radio Nacional de España, 30/05/2005. Realizador: José Mª Jiménez.

[3] Organización estadounidense que ofrece terapia y educación en español en las áreas de abuso de substancias, salud mental, violencia domestica y salud del cuerpo. Disponen de un grupo en español para hombres que han golpeado a sus parejas y que fueron detenidos por la policía, juzgados y sentenciados a cumplir con el programa de intervención para detener el abuso cometido contra la pareja, algunos de los hombres en el grupo son voluntarios.

[4] Intervención Hombres Maltratados 31/01/2003 http://www.ahige.org/texto_lista_resu.php?wcodigo=40073

[5] Ponencia en Jornadas sobre "Actuaciones Sociopolíticas Preventivas de la Violencia de Género". Madrid, 29-30 de Octubre de 1999.

[6] Entrevista a Javier Muñoz López

http://www.euram.com.ni/pverdes/Entrevista/javier_munoz_137.htm

[7] Debate en Heterodoxia, mayo 2005 http://www.heterodoxia.net/article.pl?sid=03/05/05/1626214&mode=thread

[8] http://www.ahige.org/texto_lista_resu.php?wcodigo=40045

[9] Sirva como ejemplo este texto de Vicent Fisas http://www.blues.uab.es/incom/2004/cas/fisascas7.html y

http://www.heterodoxia.net/article.pl?sid=03/12/28/185236&mode=thread

[10] Editorial de AHIGE 13/09/05 Rehabilitación de Maltratadores http://www.ahige.org/texto_edit.php?wcodigo=95194

[11] La orientación de Andrés Montero hacia la psicoterapia con agresores de mujeres

 http://www.heterodoxia.net/article.pl?sid=03/10/18/0852231&mode=thread

[12] Documentos: http://www.barcelona2004.org/esp/banco_del_conocimiento/documentos/ficha.cfm?IdDoc=1799

[13] Imelda Whelehan: Modern feminist thought: From the second wave to “Post-feminism. Edimburgh University Press. 1995. Capítulo: Los hombres en el feminismo. Traducido por Chema Espada y publicado en

http://sindominio.net/~txespa/heef_revisado.rtf

[14] Intervención 01/06/2002 http://www.ahige.org/texto_lista_resu.php?wcodigo=40030

[15]  José Ángel Lozoya, Luis Bonino, Dani Leal y Peter Szil http://www.hombresigualdad.com/cronologia_inconclusa.htm

[16] Pp. 297-300, en “Ayer, hoy y mañana, IV Congreso Estatal de la Federación Española de Sociedades de Sexología”, Edita, Generalitat Valenciana, 1991.

[17] Ibidem. Pp. 487-495.

[18] Espada (1999) http://sindominio.net/~txespa/GREM.rtf

[19] http://sindominio.net/~txespa/Bonino.rtf, y tomado de: Luis Bonino Méndez (2002) Los varones ante el problema de la igualdad con  las mujeres, en Lomas, C. (ED) ¿Todos los hombres son iguales? Identidad masculina y cambios sociales.  Barcelona: Paidós (en prensa)

[20] “Four Strands” http://www.xyonline.net/index.shtml Véase la traducción castellano de Chema Espada en http://sindominio.net/~txespa/Cuatrocorrientes.rtf

[21] Lozoya Gómez, J.A. (2000) “Hombres contra la violencia masculina hacia las mujeres”. Revista  MUJERES Y SALUD. Dossier Nº6, Septiembre.

 

[22] http://www.heterodoxia.net/article.pl?sid=05/09/11/215245&mode=thread