|
Planchado por la Igualdad Manifiesto y fotografías de la actividad realizada por Hombres Igualitarios de Jerez en la Calle Larga de Jerez de la Frontera el 30 de Marzo de 2005 |
En
un lugar de la plancha...
de cuyo nombre no quiero acordarme, hace tiempo que vivía un grupo de personas
que nacieron con churrilla, a las cuales llamaron hombres.
Se suponía que por “ser hombres” se tenían que encargar de ganar grandes
batallas, ser famosos, ganar mucho dinero, ser los “cabezas de familia”, no
llorar jamás, no hacer ni el huevo de las tareas domésticas y no tener ninguna
de las cualidades que se suponía no era de hombres. ¿De quien eran? Pues “de mujeres”,
“de mariquitas”, “de calzonazos”. Quienes no seguían este modelo, para
los machistas de ese lugar de la plancha, eran simplemente “Quijotes
carajotes”. Estos quijotes, en el principio de su cambio hacia la igualdad,
insistían en que no veían el polvo de las esquinas, que no veían las pelusas
adueñándose de sus escritorios, y que las manchas enormes de sus ropas en
realidad eran “para ir a la moda”. Insistían en que generalmente una mujer,
sus “mamás”, o si les gustaba enrollarse con chicas, “sus novias y/o
esposas”, eran quienes tenían que hacer esas tareas, porque ellos, los muy
pobrecitos... ¡no sabían!
![]() |
![]() |
Un
día... se acercaron a ese instrumento misterioso y desconocido
para ellos que era la plancha... nunca la
habían utilizado
poniendo la excusa de que la “arruga era bella”. Le dieron al majo botoncito
mágico, y descubrieron que el escaqueo de planchar era una táctica voluntaria
de aprovechamiento del trabajo de las personas que le planchaban, y que a ellos les
gustaba llevar las
camisas limpias, con buen olor y más o menos planchaditas. Empezaron a
planchar, y practicando, practicando, descubrieron con alegría que progresaban
en el arte de planchar, conocieron esos “truquillos” para planchar mejor y más
rápido que solamente quienes planchan conocen. Cuando estos quijotes comentaron
que planchaban, los machos machitos machotes machistas se burlaron de ellos,
llamándoles “quijotes carajotes”. Les dio igual, dijeron que se
consideraban “HOMBRES IGUALITARIOS”, que no querían tener nada que ver con esos machos
machitos machotes machistas, que pasaban de reírles las gracias y seguir
haciendo el servicio machista obligatorio, que estaban dispuestos a acercarse a
otros hombres para comentarles que para los hombres es beneficioso
ser capaz de hacer las tareas domésticas, porque no
dependerán de nadie para que les cubra lo doméstico.
PLANCHAMOS
POR LA IGUALDAD. ATRÉVETE A MOSTRAR TU HABILIDAD PLANCHARINA, HOMBRE. FUERA
EXCUSAS,
|
|
|
|
|
|