HOMBRES POR LA IGUALDAD
EXCMO. AYUNTAMIENTO DE JEREZ   DELEGACION DE SALUD Y GENERO

José Ángel Lozoya Gómez

49 años. 21 años de pareja estable. Coordinador del programa municipal Hombres por la Igualdad. Miembro de los grupos de hombres de Sevilla y Jerez. Presidente del Colectivo de Salud Speculum. Coordinador de talleres sobre la condición masculina. Colaborador de Canal Sur. Educador sexual.

HOMBRES POR LA IGUALDAD.

Se trata de un programa adscrito a la Delegación de Salud y Género del Ayuntamiento de Jerez que funciona desde el uno de septiembre de 1999.

El objetivo general del programa es atender las necesidades de los hombres hacia unas relaciones igualitarias, que la mayoría de las mujeres y un número creciente de hombres vienen demandando, facilitando la adaptación de los hombres a un cambio que implica, entre otras cosas, aprender a compartir la vida, las responsabilidades familiares, el trabajo y el poder.

El programa acaba de cumplir dos años y esta razonablemente implantado. No ha existido ningún tipo de oposición pública, existe una colaboración fluida con los colegios y las facultades de la ciudad, es aceptable el grado de respuesta que conseguimos en las iniciativas en las que participamos, existe un grupo de hombres desde enero de 2000, los varones se incorporan en un número significativo a las movilizaciones de protesta contra la violencia masculina que padecen las mujeres, son bastantes (no necesariamente homosexuales) los que acuden a los ciclos de cine gay lésbico y varios miles las personas que han visitado nuestra pagina de Internet hombresigualdad.com , por citar solo algunos ejemplos.

Trascripción literal de la Ponencia expuesta en las Jornadas sobre la Condición Masculina

A mí me toca contaros en qué consiste el programa Hombres por la Igualdad que como sabéis es de aquí, del Ayuntamiento de Jerez, que es quién ha organizado estas Jornadas.

Me pasaba que cuando me puse a escribir la ponencia, digo, bueno, tendré que ir directamente al grano porque yo no tengo que agradecerle inicialmente a los organizadores el estar en la mesa. Fue una sensación que me duró muy poco, porque ¿cómo que no?. Hay bastante gente a la que se lo tengo que agradecer, y aunque seguro que me olvidaré de muchas, al menos tengo que agradecérselo a mi amiga y Jefa, Antonia Asencio que es la Delegada de Salud y Género, y al Alcalde de Jerez, Pedro Pacheco porque la verdad es que de ellos y no mío es el mérito de haber asumido el riesgo político de montar una delegación y un programa de estas características. Digo el primero porque es el primero de carácter institucional y si sale bien queda estupendo, pero si sale mal, como que te la juegas.

Tengo que agradecerle también a la oposición del Ayuntamiento de Jerez. En los 26 meses de vida del programa, no ha habido ni una sola crítica al mismo por parte de la oposición política del Ayuntamiento y además han respaldado de forma unánime cuantas iniciativas se han planteado en el Pleno que requerían de su respaldo. La última el otro día, con el tema del Lazo Blanco que fue una campaña que presentó el Alcalde, se llevó a Pleno y aprobó por unanimidad intentar recoger firmas. Y cómo no, a todos los ponentes y las ponentes que van a participar en estas Jornadas, a los coordinadores de las mesas, a los que van a llevar los talleres, los espacios de discusión, y lo digo porque sin su ayuda, absolutamente desinteresada y muy militante, no hubiera habido presupuesto para montar estas Jornadas. A mis compañeros y compañeras de Delegación que como se diría en términos militares, han hecho un esfuerzo más allá del deber para hacer posible que hoy nos sentemos aquí, y a quienes estáis en la sala. Yo creo que el objeto del programa que yo coordino en Jerez de estas Jornadas, es conseguir reuniros en esta sala e intentar compartir con vosotros y con vosotras el proceso de reflexión que ahora comenzamos.

Corregido este error, tengo que haceros una última confesión. Yo he contado el programa de Jerez en tres o cuatro eventos internacionales y no me ha sido nunca sencillo, porque contar algo que es nuevo y que está como empezando a andar, como que nunca es fácil, pero os prometo que nunca me ha resultado tan complicado como contarlo hoy aquí en este foro. Me provoca un miedo escénico especial. Yo creo que las razones son fáciles de entender. En los demás sitios yo puedo contar un proyecto que es una ilusión, puedo embellecer la realidad de sus resultados, pero en Jerez no puedo engañar a nadie, Jerez es el contexto y es donde la gente puede medir si funciona o no funciona. Digamos que es el campo de pruebas en el que tratar de comprobar si obedece a una necesidad real o es por el contrario un espejismo bien intencionado de quienes han decidido ponerlo en práctica, es decir, podía ser un error pensar que un servicio público puede contribuir a acelerar la incorporación de los hombres a la lucha por la igualdad, evitándoles por una parte sufrimientos innecesarios a través de la reflexión de las masculinidades y de nuestras relaciones con las mujeres o nuestras relaciones de poder para ser un poco más precisos.

Si tengo que hacer un mínimo de historia, podría deciros que la demanda de la existencia de un programa institucional de hombres, en este caso estoy hablando del único que existe, que es el de Jerez, partió, no curiosamente, de los grupos de mujeres. En muchos casos, y en Jerez ocurrió lo mismo, había grupos de mujeres que acostumbraban a asistir a todas las actividades que para ellas montaban los Institutos de la Mujer, o las Concejalías de la Mujer o los programas destinados a ellas. Eran cursos y actividades en las que mejoraban su autoestima y su ganas de promocionarse personal y profesionalmente, pero se quejaban de que al volver a casa, se encontraban con el marido de siempre. Y decían, hombre, es que la pareja de estas mujeres con mucha frecuencia era un señor al que criticaban pero consideran buena persona, un cara dura al que ha marcado la educación recibida y no tiene muchas ganas de cambiar, un cúmulo de defectos al que le faltan modelos masculinos alternativos a los tradicionales para identificarse y orientar el cambio, un bienintencionado inconstante, o alguien con quien siguen viviendo esperando que cambien, aunque vayan perdiendo la esperanza en que el cambio sea un cambio visible.

Ellas fueron las que dijeron, ¿porqué no se montan programas y actividades similares, al menos en los objetivos, a los que se montan para las mujeres. Se ha dicho ya varias veces el interés de las mujeres por cualquier atisbo de cambio entre los hombres yo creo que es evidente, y se puede ver a través de múltiples manifestaciones. Por ejemplo, la mayor parte de foros en las que intervienen o intervenimos los varones con discursos antisexistas están organizados por mujeres. Hombres por la Igualdad depende, no por casualidad, de la Delegación de Salud y Género dirigida por una Delegada y una Directora de Area que son feministas empeñadas en la lucha por la igualdad. O el porcentaje de mujeres que se ve en cualquier foro en el que se va a hablar del cambio de los hombres y la verdad sea dicha, es que esta sala aunque es un reflejo, yo estoy encantado porque hay un porcentaje de hombres infinitamente superior al que acostumbro a ver en este tipo de foros cuando se va a hablar de los hombres.

La demanda de las mujeres no hubiera sido suficiente, tenía que darse otro factor, y ese otro factor que quiero resaltar. Coincide con la existencia de un movimiento incipiente de los hombres. Hombres que yo no sé si calificarnos a nosotros mismos de degenerados, porque movemos el género o de tránsfugas porque parece que nos pasamos al bando del enemigo como muchas veces nos dicen los amigos medio en broma medio en serio. Que hay un movimiento incipiente de los hombres, aunque ni siquiera se plantee como tal, yo creo que es evidente, aparecen cada vez más grupos de varones con una trayectoria y una duración variable, hay un aumento en el número de chicos que mantienen y defienden discursos antipatriarcales, cada vez es más fácil escuchar a los hombres posicionarse en contra de la violencia masculina hacia las mujeres y aumenta el número de hombres en las manifestaciones del 25 de noviembre y aumenta también el enfrentamiento de grupos de hombres frente a los hombres que siguen queriendo mantener un discurso sexista. Y esto es muy importante, hay gente que dice que ningún sistema cambia si el poder no entra en crisis, y este movimiento de hombres incipientes es la representación de la crisis de los hombres como colectivos sin fisuras.

¿Qué es Hombres por la Igualdad? En cualquier caso, podríamos extendernos, es un proyecto ambicioso pero modesto que va desarrollando su capacidad de trabajo a medida que vamos concretando posibilidades de intervención. De alguna manera yo me atrevería a decir que es una oferta de ayuda a quien no la ha pedido porque cree no necesitarla. Es un intento de impulsar a los hombres a revisar los modelos masculinos con una actitud autocrítica. El hecho de que hayamos sido los primeros, plantea una dificultad. Por una parte hay muy poco que copiar y mucho que inventar. Se trata de iniciar un camino que detecte las necesidades concretas de los hombres y la forma de intervenir en los distintos sectores para darle a los hombres la atención que merecen desde las políticas de igualdad. En términos más actuales, desde las políticas de género.

Pero el programa empieza con una falta de demanda inicial explícita por parte de los hombres y con la resistencia de la mayoría a aceptar que el tema les interesa lo suficiente como para dedicarle parte de su tiempo. Existe también y no hay que negarlo, un cierto temor a que al tratarse de una iniciativa institucional se estén priorizando objetivos electorales y querría resaltarlo, hay un temor pocas veces expresado por parte de los hombres que se acercan a los nuevos discursos a perder la virilidad en el proceso de cambio a nuevas formas de vivirse como hombres.

Cuando empezamos hace 26 meses, yo estaba convencido, sobre todo a partir del estudio que hice con Joseph Vicent Marqués al que hacía alusión, que la mayoría de los hombres están por el cambio, a favor del cambio de las mujeres, y por la igualdad, pero me temía que el programa solo le interesara a los que tienen más de 35 años, un nivel medio o alto y son progresistas o de izquierdas. Con éstos últimos no me equivoqué, y de hecho desde enero del 2000 hay un grupo de hombres de Jerez, que funciona perfectamente y yo creo que tiene vida para rato, pero existía la necesidad de llegar al resto de los colectivos y hubo algunas experiencias de las que hecho con mayor o menor grado de profundidad en este tiempo que demuestran que si somos capaces de adecuar el discurso a las necesidades e intereses de cualquier colectivo, el programa tiene futuro prácticamente entre todos los hombres de la ciudad.

Algunas de las intervenciones a las que me refiero, voy a citarlas por encima.

.          Los talleres con drogodependientes en proceso de rehabilitación que cuando les preguntas porqué de cada 10 heroinómanos hay 9 hombres, te dicen que porque las mujeres pueden ser, y los hombres tenemos que ser, y a partir de ahí se arranca una experiencia impresionante y muy interesante.

.          Las charlas a policías nacionales sobre el carácter masculino de la violencia contra las mujeres y como atender a las mujeres cuando acuden a comisaría o como interpretar el ataque de nervios de la mujer y la aparente calma del hombre cuando llamas a la puerta de un sitio donde él acaba de darle una paliza.

.          La investigación sobre el machismo o una más reciente que estábamos a punto de sacar el informe sobre clima escolar y violencia en las aulas de la enseñanza primaria desde la perspectiva de género. A nosotros nos interesa más cuando los niños están en peligro, que cuando los niños ya son un peligro en la adolescencia. No es que no nos interese, nos interesan muchísimo, pero para desarrollar planes de intervención es bueno conocer los antecedentes.

.          El trabajo con jóvenes en cursos de inserción laboral.

.          El contacto con Claustros y Ampas (hay que ver que para una vez que meten a la mujer en los títulos, las llaman mafias) en los colegios e institutos para hablar de coeducación o educación sexual.

.          La intervención en Jornadas que monta la Universidad, las asociaciones de vecinos, etc,

.          La campaña del Lazo Blanco, a la que se ha referido el Alcalde de Jerez, en la que estamos recogiendo firmas de hombres por el tema de la violencia contra las mujeres.

.          O lo último, el lunes presentamos un taller de coeducación y arte flamenco para niños y niñas de 8 a 11 años gitanos de la ciudad de Jerez.

Lo que quiero decir, es que (mi padre tenía razón cuando decía: acabarás siendo aprendiz de todo y maestro de nada), es decir, que para acercarnos a los distintos colectivos, lo primero que habría que tener claro es que la responsabilidad del cambio les corresponde a ellos, y lo más que podemos ofrecerle es apoyar sus capacidades para que sean estos colectivos quienes protagonicen sus propios procesos.

En los 26 meses que llevamos, se han abierto muchos frente, de forma muy incipiente, pero muchos frentes. Se ve clarísimo la cantidad de posibilidades que cada uno de esos frentes ofrece si se les dedica la atención necesaria. Se ve también la necesidad de  profundizar en investigaciones para detectar cosas que pasan absolutamente desapercibidas, como sorprendía en un colegio el hecho de constatar que todas las niñas del colegio llevaban pantalones y nadie se daba cuenta que al llevar pantalones no estaban reivindicando al igualdad en el vestir, sino que se estaban protegiendo del sexismo de sus compañeros de clase.

Hay una parte que a mí me interesa mucho que es avanzar en la coordinación no solo con los colectivos sino con todos los programas municipales. El Ayuntamiento de Jerez es una empresa muy grande que tiene muchísimos programas y sobre todo, muchísimos de carácter social, entonces, el trabajo trasversal con estos programas para poder llegar por distintas vías a foros a los que es imposible llegar directamente, porque además uno no puede multiplicarse por 7.000 para llegar a todos ellos y yo puedo decir que en el tiempo que llevo, que la trasversalidad con los programas dirigidos a las mujeres en la Delegación en la que se ubica nuestro programa está prácticamente conseguida, y se está avanzando con cierta seriedad en coordinar nuestro trabajo con el conjunto del trabajo del Ayuntamiento.

Para quienes trabajáis en una institución, también para los que trabajáis en empresa privada, sabréis que cuando se trabaja en una institución es imposible atribuirse el protagonismo en los resultados de nada de lo que se hace, al menos por dos razones, la primera porque la decisión de hacerlo siempre depende de alguien que no es uno, y la segunda, porque en cualquier actividad participan un montón de compañeras y compañeros de mi delegación o de otras, que hace que el mérito sea siempre compartido.

La prioridad de nuestro programa para el año que viene es tratar de intervenir a tope en todo tipo de asociaciones vecinales. Yo creo que no va a ser muy difícil, pero tenemos que ser conscientes por bien que nos vaya en jerez, que ningún cambio social se produce a nivel local y para nosotros, es importantísimo, de cara a conseguir los resultados que pretendemos, que nuestro trabajo vaya acompañado de un impulso similar a nivel autonómico, estatal, europeo, intercontinental.

Para contribuir ese esfuerzo que va más allá de la ciudad de Jerez, participamos en cuantos foros somos invitados fuera de la ciudad, y es una de las razones por las que montamos la página del programa www.hombresigualdad.com, que se está enriqueciendo con colaboraciones que nos manda gente de distintas universidades de España y de América Latina, es una página en castellano, a la que no le hemos hecho prácticamente ninguna publicidad pero en la que están entrando por término medio en los últimos meses entre 1.000 y 1.200 visitas, con lo cual, te sorprendes cuando vas a otras provincias a hablar que se te acercan profesores o profesoras universitarias a decirte que te conocen por la página y que la recomiendan en los trabajos sobre género que mandan a su alumnado.

Ya para concluir, decir que nosotros aspiramos a una sociedad donde la igualdad de derechos y oportunidades entre los sexos y los géneros permitan la libre expresión de la más amplia diversidad, y para conseguirlo, quisiera hacer dos invitaciones desde esta tribuna. A quienes vivís en Jerez, para que uséis más un programa que es vuestro y para que colaboréis, que duda cabe, con las iniciativas que se nos ocurran a nosotros o a nuestra delegación. Y para quienes venís de fuera, nos gustaría que impulsarais experiencias similares a la nuestra, pero mejorándola (seguro que cometemos muchos errores entre algunos aciertos).

¡Qué más nos gustaría que tener otros diez programas con los que poder compartir y aprender!

Muchas gracias por aguantarme, y mucha suerte.