HOMBRES POR LA IGUALDAD
EXCMO. AYUNTAMIENTO DE JEREZ    DELEGACION DE SALUD Y GENERO
 GÉNERO,  MASCULINIDAD  Y  DROGAS.

A principios de verano tuve el placer de impartir un taller dirigido a los varones residentes en la Comunidad Terapéutica Proyecto Hombre de Jerez.

Todo empezó en mayo. Se celebraba en la ciudad un Encuentro de Mujeres de Comunidades Terapéuticas de Andalucía para analizar lo que de especifico tiene su proceso de rehabilitación. Se planteo la conveniencia de que el día también fuera especial para los hombres y me propusieron coordinar la actividad.

Trabajo en la Delegación de "Salud y Género" del Ayuntamiento de Jerez, como responsable del programa "Hombres por la Igualdad", que pretende favorecer el cambio de los hombres, en pos de unas relaciones igualitarias entre los sexos.

Nos interesa todo lo que contribuya a que los varones inicien un proceso de análisis autocrítico del modelo masculino tradicional, por eso, cuando supimos que los hombres son la inmensa mayoría de los residentes de las Comunidades Terapéuticas, nos pareció que la masculinidad no podía ser ajena a ese dato.

Tras hojear algunas revistas especializadas, los interrogantes iban tomando forma. Por qué los hombres se enganchan más pese a que las mujeres prueban las drogas en un porcentaje similar. Por qué los varones suelen declararse los únicos responsables cuando son detenidos con sus parejas por posesión o trafico de drogas. Por qué recurren con más frecuencia a la violencia (asaltando o robando) para conseguir dinero. Por qué no ven que ser un 90% de los internos de las Comunidades Terapéuticas (aproximadamente) a de tener alguna relación con la masculinidad, en tanto que las mujeres (un 10 %) consideran necesario un encuentro sobre mujer y droga.

Para enterarnos mejor, evitar prejuicios y serles de alguna utilidad, pense que lo mejor era compartir con ellos las dudas que he enumerado. Así, el día "D", nos sentamos en circulo, les explique mis impresiones y les pregunte su opinión. Lo comentaron en pequeños grupos e hicimos una puesta en común. Sus respuestas y su capacidad de análisis autocrítico me sorprendieron, resumían el dolor y las consecuencias de la masculinidad (del género) en relación con la drogodependencia.

Creo que una reflexión sobre el modelo masculino interiorizado es útil para cualquier hombre, pero la experiencia me sugería que pueden estar particularmente receptivos aquellos que tras tocar fondo esta rebotando en busca de una salida. Necesitan explicarse la situación a que han llegado, algunos de los procesos por los que han pasado y no pocas de las claves por las que repiten los mismos errores. Una propuesta, en positivo, que les ayude a reconstruirse, tiene que ser inevitablemente igualitaria en sus relaciones con los otros hombres y con las mujeres.

También me atraía la idea de contribuir a deshacer la impresión, de que los discursos sobre la necesidad de cambios en los hombres, solo interesa a los mayores de 35 años, con un nivel cultural medio o alto y más o menos progresistas. Me animaba comprobar que esta propuesta es útil para todo el que intuya la necesidad del cambio, si somos capaces de hacérsela llegar en un lenguaje entendible.

Programe un taller de 15 horas atendiendo a mis propias limitaciones. No me veía capaz de serles útil más tiempo (sobre todo si dejaban de implicarse y colaborar), no sabia que otros contenidos meter, me molestaba la sensación de estar más interesado en aprender que en ser capaz de responder a sus necesidades y, no me atrevía a pedirles más información porque no estaba seguro de poder devolverles opiniones de suficiente utilidad.

La memoria completa se puede ver en la pagina de Internet "hombresigualdad.com", con el nombre: "Género, Masculinidad, Drogadicción y Rehabilitación para Usuarios de la Comunidad Terapéutica". En realidad, más que de un taller, se trato de un trabajo de investigación acción. De investigación porque era la primera vez que me dirigía a drogodependientes y de acción porque tenia que resultarles útil y motivante.

Las conclusiones fueron el resultado de un trabajo de equipo. Ellos pusieron toda la información y no pocos elementos de análisis, y yo aporte reflexiones sobre lo que decían a partir de mi experiencia con grupos de hombres, en torno a los mismos temas. Pese a sus limitaciones, la experiencia sugiere que la perspectiva de género debería incluirse en la formación de los/as educadores/as y en los programas de rehabilitación.

Como es imposible transmitir en un articulo todo lo que se dijo, me limitare a hacer un resumen ordenado de lo que más me llamo la atención, respetando el orden en que se abordaron los temas.

POR QUÉ LOS HOMBRES SE ENGANCHAN MÁS.
La adquisición de la subjetividad masculina se adquiere a partir de múltiples mensajes y vivencias de los que es muy difícil protegerse por la falta de modelos alternativos. Para atisbar el proceso nada mejor que algunas de sus frases, en relación con:

El padre: Si mi padre me quiere es que valgo. Están desprotegidos por el padre, no pueden contar con él, la protección es de la madre, el hombre domina por la fuerza. Los hombres tienen el ejemplo del padre: trabajan y tiene dinero. Hay hijos que ven a los padres consumir drogas (un padre le dijo a su hijo "mejor fumas en casa", sí hubiera sido mujer no se lo consentiría.)

La expresión de los sentimientos: Nos quitan el derecho a sentir, el hombre no llora (si lloras eres mariquita), no sufre, es más fuerte, no puede demostrar su debilidad ni su miedo (cuando un niño se cae se le dice que no-pasa nada, pero si es una niña se la consuela.) El hombre tiene que ser y la mujer puede ser".

Los otros hombres: Hay que demostrar la virilidad, sentirse superior, tapar complejos (inferioridad), ser lanzados, aceptar retos (a ver quien aguanta más), rivalizar para sobresalir, ser el mejor.

Las drogas: El cine de drogas presenta a los protagonistas como héroes. El hombre tiene más recursos para engancharse: trabaja antes, tiene dinero y acceso a los sitios donde se compra (que implican riesgos.) Tendemos a escapar de los problemas y taparlos con la droga (La droga me ayuda a comunicarme, sin un porro no sé de que hablar.) En los hombres la droga no esta tan mal vista: "mi madre me decía no fumes muchos porros", a los jóvenes se les dice "cuidado con las drogas" y a las chicas "cuidado con los hombres".

La autonomía: El hombre tiene más libertad, pero sufre más presión, las expectativas son mayores y cuando no alcanza la meta la frustración y el fracaso también (lleva peor el paro.) El hombre vive para demostrar y no para mostrarse.

El machismo: "nunca debajo de una mujer (acepto peor que una mujer me señale un fallo.) El hombre es el fuerte y la mujer la débil.

Las mujeres: Creen que ellas se enganchan menos porque se les enseña la prudencia y a los hombres la autosuficiencia. Ellas piden lo que necesitan y ellos hacen lo que la sociedad les ha mandado. En casa tienen menos carencias afectivas. Tienen menos dificultad para expresar los sentimientos, son más comunicativas. Tienen los limites más claros, les importa menos aceptar que algo les da miedo, se lo piensan más, piensan más en el futuro, son más independientes, valoran más su cuerpo y su vida. La sociedad las rechaza por el simple hecho de ser mujeres, tienen menos libertad. Las mujeres discriminan más a las adictas que a los adictos. Se desenganchan por su cuenta (Mi mujer y yo estabamos enganchados. Cuando se quedó embarazada ella lo dejó, porque íbamos a tener un hijo, pero yo seguí.)

POR QUÉ LOS HOMBRES NO EXPRESAN SUS SENTIMIENTOS
El amor de padre es como el respeto, algo que solo se tiene si nos comportamos como él espera, llorar es de nenas o mariquitas, tenemos que controlar el dolor, hay que sobresalir y ser autosuficiente. El margen para los sentimientos es muy limitado, pedir ayuda poco masculino y la consecuencia el aislamiento. Les pedí que hicieran una relación de vivencias o mensajes recibidos, que permitieran ver como habían ido limitando sus sentimientos. Contaron cosas como estas:

Sobre el modelo masculino (De los padres y otros hombres): Tu no pareces hijo mío. Los hombres tienen que ser fuertes. Hay que tener dos huevos como los hombres. En la calle la ley de la selva. A mal tiempo buena cara. Maricón él ultimo.

La desconfianza: No té fíes ni de tu padre. Mejor solo que mal acompañado. En la calle callar y andar. Cuando te llame un extraño no le hables.

El machismo: Las que lloran son las niñas, Llora como una mujer lo que no consigues como hombre. A las niñas no se les pega, que eso es de mariquitas, hay que cogerles el coño. El hombre en el trabajo y la mujer en casa. Serás calzonazos sí estas enchochado. Hay más mujeres que botellines.

La autoestima: Tanto tienes tanto vales. Mientras más grande más tonto eres. No vas a ser capaz de alimentar una familia. Pobre de la mujer que te toque.

La obediencia acrítica: A los padres no se les replica. A las personas mayores tampoco. Mientras duermas aquí harás lo que yo te diga. Donde hay patrón no manda marinero. Cuando estés trabajando agacha la cabeza y sé bueno. Cállate la boca que vas a cobrar.

De algunas mujeres: A las mujeres lo que les gusta es un hombre que llore.

MASCULINIDAD Y VIOLENCIA.
La masculinidad implica el aprendizaje en el uso y gestión de la violencia. Se aprende en la infancia, se desarrolla durante la niñez y hace notar sus efectos más destructivos en la adolescencia y la adultez. Sus frases solo marcan una diferencia de grado respecto a lo común.

Violencia en el ámbito familiar: La practicaba mi padre, las víctimas éramos mi hermano mi madre y yo. La utilizaba para imponer su dictadura. Mi padre me pegaba dos o tres veces por semana. Era el ultimo recurso para educarme, para doblegarme. Si yo llegaba llorando mi padre me mandaba a la calle con la orden de no volver sin un puñado de pelo del que me había pegado, y me la tenia que ventilar solo. La madre te pega y más tarde te acaricia, pero el padre no se acerca. La madre pega más, pero si te amenaza con "cuando venga tu padre, …" te cagabas. Mi padre todavía me da miedo. También hay violencia de los hijos hacia los padres, a mí me temen, temen mis enfados, son para conseguir cosas.

En la escuela: Física y psíquica. Los abusos de los maestros (tortas, reglas, humillaciones.) Abundaban las amenazas e intimidaciones (cuando salgas al recreo veras.) Nos peleábamos para ser los intocables, para defender a las niñas.

En el barrio: Entre pandillas, por marcar territorios e imponer la ley en la calle, por opinar diferente, por pagar el cabreo que traías de casa. Para ser el líder de la pandilla, para ganarte el respeto de los demás, por imponer la ley en la calle. Le pegaba al débil para tapar lo que hacían los fuertes conmigo. La pandilla es el lugar donde demostrar, y demostrarte que eres digno del reconocimiento del grupo de iguales.

Drogas y violencia: La primera violencia asociada a la droga es la autodestructiva. Con la droga te sientes más fuerte, pierdes miedo a las consecuencias, el respeto y la dignidad. No miras a quien haces daño. La violencia la genera el mono y la usas para conseguir dinero (peleas, robos, asaltos a domicilios.) Las pastillas es la droga que menos memoria te deja de lo que has hecho. Por mucho que fuera el mono siempre supe lo que hacia.

Para qué sirve la violencia: Para tapar el miedo, defenderte, hacerte respetar, imponer tu voluntad, transmitir miedo, obtener poder, creerte más hombre y desahogar sentimientos. En realidad para nada.

¿Diferencias de género? : La violencia de los hombres es más física y la de las mujeres más psíquica.

MODELOS SEXUALES
Destaca la desinformación y las dificultades para establecer relaciones en las que prime lo afectivo, pesan en exceso los roles de género. Lo que más les preocupa es no tener el numero de relaciones que quisieran, que las que tienen no son como fantasean (expresión de sentimientos, gustos) y no ser capaces de satisfacer sus expectativas en términos de eficacia. Les da miedo enfrentarse a una sexualidad libre de drogas, (Un problema fácil de superar con información adecuada.)

Las drogas cierran la puerta a los sentimientos y alteran la respuesta sexual en forma de perdida de deseo, sensibilidad y/o dificultades para orgasmar, El preservativo lo ven como una traba, aunque imprescindible para prevenir enfermedades y embarazos no deseados.

CUESTIONANDO LOS MODELOS MASCULINOS
Lo que pensaban que más les había perjudicado del modelo masculino era: Tener que aparentar, compararse o rivalizar. No poder expresar los sentimientos, para no parecer poco hombre (niña u homosexual.) El esfuerzo de mostrar seguridad, fuerza, dureza y autosuficiencia. La soledad. Creer que les querrían por lo que tuvieran. Creerse superiores a las mujeres y en la obligación de complacerlas y protegerlas.

Para dejar la droga y rehabilitarse creen que es importante: ser honestos, respetarse, responsabilizarse de sus vidas y ser constantes. , Cambiar de estilo de vida, ser menos machistas, empezar a creer en los demás, ser más comunicativos, buscar relaciones positivas, mostrarse como son, aprender a pedir ayuda, no hacer a nadie lo que no me gusta que me hagan.

Lo que veían más difícil de cambiar era: Me es difícil cambiarlo todo. Aceptar que tengo mi lado sensible. Mostrarme débil, sensible y natural con los hombres. Dejar que la mujer se defienda sola y no intervenir. Relacionarme con la gente sin drogas. Aceptar que se metan conmigo. Aceptar que necesitamos a los demás.

EVALUACIÓN
La sexualidad y la violencia son los temas a los que creían había que haber dedicado más tiempo. La homosexualidad y el maltrato a los menores los temas que debíamos haber incluido en el programa. La libertad de expresión, la predisposición del grupo y la naturalidad del coordinador, lo que más les gusto. La hora y el sitio lo que menos. Lo machista que soy, que ser hombres nos obliga a responsabilidades especificas, que no soy tan diferente como a veces pienso, que a la mujer la tenemos de víctima y cosas de la sexualidad, lo que más les llego.
 
 


JOSE ANGEL LOZOYA GOMEZ
COORDINADOR DEL PROGRAMA HOMBRES POR LA IGUALDAD
DELEGACION DE SALUD Y GENERO
AYUNTAMIENTO DE JEREZ DE LA FRONTERA